El Comercio

Un seguro estilo chino para el amor

Un seguro estilo chino para el amor
  • Son muy baratas y si los enamorados se mantienen unidos durante un tiempo, recibirán un regalo

La mayoría de quienes contratan un seguro lo hacen con la esperanza de no tener que usarlo. Es un servicio destinado a proporcionar tranquilidad en caso de que suceda algo por lo que nadie quiere pasar. Sin embargo, en China se están popularizando unas pólizas que actúan al revés: son los seguros del amor, que se venden sobre todo a jóvenes parejas universitarias en fechas tan señaladas como San Valentín, su equivalente chino -el festival de Qixi-, y el Año Nuevo. Se pueden adquirir desde sólo 99 yuanes (13,5 euros), y el sistema con el que funcionan se parece más al de una apuesta que al de un seguro médico o del hogar.

La premisa es muy sencilla: la pareja que se registra en la póliza simplemente tiene que mantenerse unida durante un plazo de tiempo estipulado. Si lo logra, el seguro les hará un regalo. Las pólizas más baratas generalmente exigen que la pareja contraiga matrimonio en un plazo de 3 a 13 años, y ofrecen el pago de un cheque de 1.999 yuanes (275 euros) en el caso de que lo hagan. Por cien yuanes más (14 euros), la empresa se encargará de engalanar la boda con nada menos que 10.000 rosas. Otros planes más caros, muchas veces destinados a parejas ya casadas, aseguran hasta un anillo con un diamante de medio quilate si el matrimonio alcanza las bodas de plata.

«Es un seguro barato y lo he comprado porque es una forma de decir 'te quiero'. En realidad, es un acto romántico, una especie de compromiso de permanencia con mi novia», comenta un internauta en un foro del portal Sina.com. No es el único que piensa así: un 43% de los encuestados 'online' asegura que le parece una gran idea, y muchos consideran las pólizas una buena inversión. En el extremo opuesto, otros critican que estos productos fomentan el materialismo y que demuestran cómo los chinos dan poco valor a las relaciones. «Las aseguradoras siempre ganan, así que es evidente que las parejas no duran», comenta otro internauta.

No le falta razón. Según diferentes estadísticas, el 68% de las uniones que se forman en la universidad se rompen antes de acabar los estudios. Además, en China el número de nuevos matrimonios cae a la vez que aumenta el de divorcios. Concretamente, esa segunda variable se incrementó en un 5,6% el año pasado, cuando se rompieron 3,84 millones de matrimonios. La tasa de divorcios por cada mil habitantes ha pasado de 0,9 en 2002 a 2,8 en 2015, y se ceba entre los nacidos en las décadas de 1980 y 1990, considerados 'pequeños emperadores' porque la mayoría ha crecido sin hermanos.

Ese hecho, aducen diferentes sociólogos, ha provocado que los jóvenes sean menos tolerantes y que tengan más dificultades para convivir, lo cual da como resultado una de las tasas de divorcios juveniles más altas del mundo. Pero también hay otros factores relevantes, como la emancipación de la mujer, que ya no depende económicamente tanto del hombre. En cualquier caso, es evidente que las aseguradoras saben hacer dinero hasta con el amor.