El Comercio

Colombia y el viaje eterno del idioma

Algunos de los participantes en las jornadas, ante la sede de Ruta N en Medellín.
Algunos de los participantes en las jornadas, ante la sede de Ruta N en Medellín. / E. C.
  • Futuro en Español organiza en el país andino su segunda actividad fuera de España, con un atractivo programa cultural

Medellín encarna como pocas ciudades cuyo idioma nutriente es el nacido hace siglos en San Millán de la Cogolla un escenario promisorio para el español. La ciudad colombiana, escenario de cruentas noticias durante demasiado tiempo, simboliza como pocas urbes la capacidad para reinventarse que es también propia del idioma compartido por cientos de millones de hispanohablantes. Un destino insuperable para acoger la segunda actividad de Futuro en Español al otro lado del Atlántico.

Durante dos intensas sesiones ricas en enfoques llegados de distintos ámbitos, hoy y mañana se reunirán en Colombia destacados representantes de la comunidad del español, convocados por la iniciativa que Vocento alumbró hace seis años y que protagoniza así su segundo viaje a América, luego de la exitosa experiencia de mayo pasado en Chile. La idea de reflexionar sobre los beneficios que depara ese viaje eterno del idioma reunirá durante dos días a personalidades de ambos lados del Atlántico, bajo un común denominador: explorar cada posibilidad que concede el español.

Un idioma que hace tiempo que voló desde el puro espacio cultural a convertirse en vertebrador de múltiples flujos de conocimiento. La economía, la educación, el periodismo... Desde ese punto de vista ha desplegado Futuro en Español su rico potencial y, amparado bajo ese mismo enfoque, se ha organizado la programación de Medellín, gracias a la indispensable colaboración del centenario diario 'El Colombiano', cuya directora, Martha Ortiz, reconoce su satisfacción por cooperar con la organización de las jornadas. «Para nosotros», confiesa, «es un gusto tener a Futuro en Español en Medellín, especialmente porque hemos logrado que la personalidad de esta edición sea la de un evento de ciudad, abierto al público». Y añade: «Este bello e interesante intercambio de empresarios y cultura inspira a la sociedad».

Ortiz reconoce que hace suya la pasión de Vocento en favor de las posibilidades que encierra el idioma compartido por cientos de millones de hispanohablantes. «Una de las cosas más hermosas que tiene el lenguaje, después de permitirnos comunicar, es que está vivo, evoluciona con el tiempo y las necesidades funcionales y emocionales de la sociedad que lo usa. Que lo hablemos 21 países nos hace ciudadanos de un inmenso y mágico continente lleno de posibilidades».