El Comercio

El padre de Nadia: «Llevaba a mi hija a curanderos y no a Houston»

Fernando, el padre de Nadia: «Llevaba a mi hija a curanderos y no a Houston»
  • La familia ha recaudado un millón y medio de euros de cientos de ciudadanos anónimos para viajar con la pequeña a EE UU para ser tratada

El caso de Nadia Nerea, una pequeña catalana que sufre une enfermedad degenerativa muy grave, ha dado un vuelco de 180 grados. Hasta la fecha, su familia, el pueblo donde vive y cientos de ciudadanos anónimos que conocieron su caso a través de la televisión y por la implicación de personajes famosos de la talla del cantante Alejandro Sanz se han volcado en ayudar económicamente para que la niña pudiera ser tratada por especialistas en un hospital de Estados Unidos.

La niña padece tricotiodistrofia, una enfermedad de origen genético poco frecuente, denominada rara y que provoca envejecimiento prematuro.

Su familia, que reside en Fígols i Alinyà, una pequeña localidad pirenaica, en Lleida, habría recaudado desde 2006, cuando se le diagnosticó la enfermedad, en torno al millón y medio de euros.

Sin embargo, los Mossos d'Esquadra confirmaron ayer que han abierto una investigación ante una posible estafa. El caso de la pequeña había vuelto a recobrar relevancia mediática después de que el padre iniciara estas últimas semanas una nueva campaña, con el objetivo de recaudar otros 150.000 euros que decía que necesitaba para que la niña, que tiene once años, pudiera ser tratada en EE UU por el que, según el padre, es el mejor genetista del mundo, el doctor Ed Brown.

Los problemas han surgido cuando nadie hasta la fecha ha podido acreditar que el especialista exista en realidad. Ni mucho menos que este experto trabaje para la NASA ni que colabore con algunos Premios Nobel, como aireó el progenitor de la pequeña, quien habría reclutado por su cuenta el equipo de supuestos especialistas que debían someter a la menor a una operación para salvarle la vida. La técnica médica consiste en una manipulación genética prohibida en España, para lo que sería necesario practicar a la niña «tres agujeros en la nuca», según el relato del padre.

La Policía catalana, que ha activado la brigada de menores para proteger a la menor, investiga el origen y el destino de las donaciones recibidas por la familia en los últimos años en las diversas campañas puestas en marcha. Estas comenzaron en Mallorca, donde residían antes de trasladarse a Lleida, y otras se han llevado a cabo más recientemente.

Por su parte, el padre de la pequeña defendió la veracidad de la historia, pero aseguró que devolverá el dinero a las personas que lo pidan. «Aunque parecía una película, todo lo que conseguí e hice era una realidad», zanjó.

«He llegado a mentir a mi mujer cuando llevaba a mi hija a curanderos y no a Houston», ha declarado hoy Fernando durante una intervención telefónica en el programa Espejo Público de Antena3.

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