Batalla campal entre padres en un partido de fútbol infantil en Mallorca

  • Durante el encuentro, que se estaba disputando en el campo municipal de Alaró, varios individuos comenzaron a increparse y a pegarse ante los niños que estaban jugando sobre el terreno de juego

La Guardia Civil ha recibido tres denuncias por parte de tres padres alegando un delito de lesiones tras la multitudinaria pelea que se produjo este domingo mientras se disputaba un partido de fútbol infantil en Alaró (Mallorca).

Las denuncias se enviarán al juzgado de Inca y se seguirán con las diligencias, tomando declaración a las víctimas, que presentan lesiones de leve gravedad, según han indicado fuentes de la Guardia Civil. A causa de la multitudinaria pelea que se originó cuando se estaba disputando un encuentro entre los equipos infantiles del Alaró y el Collerense, el partido tuvo que ser suspendido.

Durante el encuentro, que se estaba disputando en el campo municipal de Alaró, varios padres comenzaron a increparse y a pegarse ante la mirada de los niños que estaban jugando el partido y del resto de asistentes que se encontraban en las gradas.

Suceso similar en Gijón

Se da la circunstancia de que la semana pasada tuvieron lugar unos hechos similares en Gijón, en un encuentro de prebenjamines del Manuel Rubio y el del Xeitosa.

«Surgió un jaleo en la grada, luego se contagió a los entrenadores, que me dijeron que hubo un insulto a los niños y un forcejeo», explicó a EL COMERCIO Casimiro Álvarez, vicepresidente del Manuel Rubio, que condenó el incidente, que tuvo lugar por un encontronazo verbal entre familiares de los jugadores, de seis y siete años.

«Es una vergüenza que dos madres se enfrenten entre ellas. Una se desmadra, otra le responde y así empiezan todas las guerras. Se da un ejemplo horrible a los chavales», lamentó el presidente del Xeitosa, José María Fernández de Brito, que cogió el toro por los cuernos y medió en el conflicto. «Les dije que como siguiesen así echaba a todos los de la grada. De lo único que me arrepiento es de no haberlo hecho», indicó con un ostensible enfado al recordar lo ocurrido.