El Comercio

«No podemos llevarnos a nuestro propio hijo a morir a casa», dicen los padres del bebé Charlie Gard, antes de que le desconecten

Los padres de Charlie Gard en su mensaje de Youtube.
Los padres de Charlie Gard en su mensaje de Youtube.
  • El bebé de diez meses será desconectado este viernes tras la decisión del Tribunal de Estrasburgo de denegar el recurso de apelación

«El peor día de nuestras vidas». Así de desesperados se mostraban la pasada noche los padres del pequeño Charlie Gard en un duro mensaje publicado en Youtube. Su bebé, que padece una enfermedad genética rara, será desconectado este viernes tras la decisión del Tribunal de Europeo de Derechos Humanos de denegar su recurso de apelación.

La pareja, que ya había tenido que asumir que su lucha por mantener con vida al pequeño de 10 meses no había sido fructífera, ahora se enfrentan a una nueva derrota: tampoco verán morir a su pequeño en casa. La dirección del Great Ormond Street Hospital, que ya les había denegado un tratamiento experimental en Estados Unidos, rechazó su propuesta. Derrotados, ahora, Chris Gard y Connie Yates comentan en el vídeo que cada día que acompañaron a su bebé en el hospital, le prometían que le llevarían a casa.

Esta familia lleva desde noviembre lidiando con la batalla sobre el significado de los cuidados paliativos y las opciones entre las que podían elegir como decidir que su hijo muriese en casa, como afirman. Sin embargo, el hospital se ha negado a que el niño sea trasladado a su casa.

«Queremos darle un baño, sentarnos en el sofá con él, dejarle dormir en la cuna en la que nunca ha podido hacerlo, pero también nos han negado esto», explica Chris con la voz entrecortada.

El hospital se negó a que el menor de diez meses vuelva a su casa para morir, por lo que su familia optó por la posibilidad de trasladarlo a un hospicio para enfermos terminales. Sin embargo, los padres del menor han explicado que el hospital también ha rehusado dicha opción y que «tiene que morir en este hospital», porque no podían transportarle indica el padre del bebé.

La madre de Charlie Gard cuenta que señalaron al hospital que ellos podían hacerse cargo de los gastos de transporte con un equipo privado, con tal de que su hijo pudiera ir a su casa. Sin embargo, el hospital les dijo «que eso no era un opción», indica el padre del bebé.

Según avanza la grabación, Chris Gard explota entre lágrimas y rabia porque «no podemos llevarnos a nuestro propio hijo a morir a casa». «En nuestras camisetas se lee: 'Si él sigue luchando, nosotros también'. Lo sigue haciendo ahí fuera, creédme, es un pequeño luchador. Un soldado», añaden con tristeza.

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