El 1-O apaga el rugido del Camp Nou

El 1-O apaga el rugido del Camp Nou

AGENCIAS / M. F. ANTUÑA GIJÓN.

El ambiente estaba demasiado caliente por la jornada del referéndum independentista del 1-O, con una petición de suspensión por parte del Fútbol Club Barcelona, y acabó con un campo de fútbol congelado, sin el rugido habitual de la hinchada. El Camp Nou enmudeció en el Barcelona-Las Palmas de Liga, y el marcador, 3-0, casi fue una anécdota.

Primero se habló de suspensión. Incluso se barajó que el Barça no se presentara al partido, pero eso significaba perder tres puntos; también se canceló la tradicional comida de directivas, se habló de aplazamiento, que la Liga no autorizó, y finalmente se optó por que el partido se hiciera a puerta cerrada en señal de protesta por las acciones policiales en Cataluña. «Es un ejemplo que el club hace para que el mundo vea nuestra inconformidad con lo que ocurre en Cataluña», aseguró el presidente azulgrana, Josep Maria Bartomeu.

Escenario habitual de reivindicaciones catalanistas, se temía que se convirtiera en una olla a presión, aunque la policía en ningún momento apostó por la suspensión. Pero sí lo querían muchos aficionados, como los que habitualmente ocupan la grada Norte. «Ante la indignante represión que está sufriendo el pueblo catalán, pedimos al FC Barcelona que suspenda el partido. En caso de que no lo haga, lo haremos nosotros. Hoy no se juega. Es por esto que hacemos un llamamiento al barcelonismo que vaya al Camp Nou y salte al campo del estadio en el minuto 1», rezaba el comunicado enviado por este grupo.

El caso es que el encuentro, con Las Palmas luciendo bandera española en la camiseta, acabó jugándose y el Barça, jugándosela también, porque no a todos contentó la decisión. Su vicepresidente institucional, Carles Vilarrubí, presentó la dimisión, molesto con que su equipo hubiera saltado al campo. Otro directivo, Jordi Monés, siguió sus pasos.

Gerard Piqué votó y lloró

El mundo del fútbol no ha sido ajeno al envite soberanista catalán, empezando por Pep Guardiola, convertido en abanderado de la causa del referéndum y que ayer no tuvo problemas para votar porque lo había hecho por correo. Tampoco los tuvo Gerard Piqué, que fue fotografiado como un político más emitiendo su voto y que no dudó en mostrar su malestar por lo sucedido. «Ha sido un partido muy difícil. Ha sido la peor experiencia como profesional que he tenido en mi vida», aseguró tras el encuentro entre lágrimas.

El Barça jugó, pero el Barcelona B, no. Se tenía que enfrentar al Nastic en Tarragona y se optó con la suspensión del choque de Segunda División.

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