«Asturias no está separada por la llingua. Ye un problema de clase»

Sonia Fidalgo, esta semana en Oviedo./PABLO LORENZANA
Sonia Fidalgo, esta semana en Oviedo. / PABLO LORENZANA

La voz de la turonesa Sonia Fidalgo, periodista, da la bienvenida a los espectadores al Teatro Campoamor en asturiano, una grabación que sembró la discordia en la ópera

AZAHARA VILLACORTAOVIEDO.

Sonia Fidalgo (Xixón, 1975) cría a su hija Lena «como en una tribu» en la casa que la periodista tiene en Caces junto a su pareja, el escritor Xuan Bello. Porque da la casualidad de que en el pueblo se han juntado varias parejas con guajes. «Siempre lo tuve claro. A los críos hay que educalos entre todos, la familia y los amigos, aunque la responsabilidad sea del adulto que en ese momento esté a su cargo. Así que, cuando Lena va a casa de algún vecín, ye una más. Igual que quien vien a la mía. Si hay fréjoles, hay fréjoles». Esa es la concepción de la crianza de esta mujer que estudió Relaciones Laborales pero que siempre supo que quería ser periodista, cuya infancia transcurrió entre la calle Ezcurdia y Turón junto a sus cuatro güelos, en quienes se mezclaban raíces gallegas, catalanas, andaluzas, norteafricanas y «asturianes de pura cepa», claro.

-La hemos visto cantando, caleyando, entrevistando...

-Llámase inconsciencia e hipoteca (Risas).

-Y, entre tanta actividad, ¿quién es de verdad Sonia Fidalgo?

-Soy lo que ves. No hay mucho más. Nadie muy profundu... Aunque quizá lo que se ve ye la cara A y en la vida más privada tienes una cara B. Esa en la que saques les uñes, enfádeste... pero nunca me dura mucho. No merez la pena. Sí que me gusta beber todo lo que me llega. Lo mismo te disfruto con Guns n' Roses que con una copla que con la gaita de Flavio Benito.

-¿Cómo comenzó todo?

-Empecé en la radio y en una productora y, luego, llegó 'Rumbo a la fama', que era como la 'Operación Triunfo' del Ayuntamiento de Oviedo, un palo.

-¿Y eso?

-Porque yo soy muy farandulera, pero no sabía si iba a saber hacerlo profesionalmente. Tenía que hacer 'show', así que propuse hacerlo detrás de un biombo pa que no me vieran. Así de fata era. Dijéronme que no: que tenía que hacelo delante de la cámara.

-También probó a estar en un gabinete de comunicación.

-Sí, en el de Izquierda Unida, porque quería seguir aprendiendo. Esa etapa fue maravillosa. Quiérolos muchísimo. Son muy buena gente. Y, estando en eso, salieron les pruebes de la TPA. Me presenté a la radio, porque lo mío ye la radio y espero algún día volver a ella, ye el mi sueñu, algo mágico y donde creo que soy mejor, pero cogiéronme para la tele.

-Hablemos de ideología.

-A mí no me importa poneme etiquetes: soy feminista y de izquierdas. Pero tengo grandísimos amigos de todos los colores. Todo eso nutre.

-¿Se ha sentido discriminada por ser mujer?

-No siempre cobré lo mismo que los mis compañeros masculinos haciendo lo mismo. ¿Pero cómo negocias tú eso solina? Por eso hay que unise.

-¿Y ha tenido que pararle los pies a alguien?

-En la vida. Soy de Turón, boba. Y eso debe ser como un escudo (Ríe). Sí que hubo alguna vez en la que el rol que me pedían era demasiado cosificado. Tuve una pelotera con esa persona y, al día siguiente, púsose malu y non vino. Pa eso soy muy gata. Gatuño.

-También ye asturianista.

-Sí, claro. En eso, hubo una militancia familiar. Mi padre fue uno de los fundadores de la tertulia 'El garrapiellu', y yo iba a un colegio, el Evaristo Valle, que fue de los primeros que tuvieron el asturianu como asignatura.

-Suya es la voz que dice eso de «bienllegaos al teatru» en el Campoamor y que sembró la discordia en la ópera. ¿Qué pensó?

-En casa sí que hubo un momento de preocupación, pero yo no me preocupé nada. Eso no ye un problema de que Asturies esté separada por el asturianu. Eso ye un problema de clase porque hay una xente que el únicu asturianu que oyó fue el de la persona que tenía trabajando en casa. Porque, aunque ellos viniesen de Ponga o de Tuña a la capital, ya se ocuparon mucho de que no se-yos notara que eren de pueblu.

-¿Fue buena o mala la polémica?

-No vino mal porque abriose un debate. Sirvió para que, de repente, la gente se colocase donde se quería colocar. Una lengua, y más la asturiana, ye una llave a una cultura y el cariño. Mi güela Celi me decía: «Ven, que te acuco». Esi sentimientu llégate con la palabra. ¿Cómo voy a perder yo eso? Lo que hay ye miedo y, detrás del miedo, está la incultura.

-¿A qué tienen miedo?

-Miedo a que la lengua venga pegada a una ideología política determinada y a una imposición. Eso ye falta de cultura en esti terreno. Yo me muevo por toda Asturies y sé lo vivo que está el asturiano. Pero, claro, la gente tiene que tener herramientes para sentirse orgullosa de eso y apoyada. Porque, durante décadas, hablar en asturianu era hablar mal.

-¿Qué más ha aprendido recorriendo doscientos 'Pueblos' de Asturias?

-La bondad del asturianu. Lo cariñosu que ye. Da igual que vayas con una cámara que no. Tú llegas a una casa y, según tas picando a una puerta, tan poniendo la cafetera. Y, sin embargo, son innumerables les veces que vamos a un pueblu y me dicen: «Aquí no tenemos nada que contar». Nos damos muy poco a valer.

-¿De esta va la oficialidad?

-De esta va un paso muy importante, pero en la historia de una tierra los movimientos son muy lentos. No hay que tener prisa, aunque ojalá. Ahora están todos los mimbres.

-¿Qué más sabe ahora que antes no sabía?

-Que lo que hay en Manhattan hailo en Lloriana, solo que en una escala más pequeña. Los roles están muy repartidos. Y que, si no hay chigre, el pueblu tien muches papeletes pa convertise en una urbanización.

-¿Cómo ve el panorama laboral?

-Muy mal. Pero volvemos a les clases. Si el consuelu ye decir «calla la boca que por lo menos tú tienes trabajo», la premisa de salida ya ye mala. Porque es un derecho. Yo tengo que tener la oportunidad de tener un trabajo pal que me preparé, que me guste y que me permita vivir con una calidad de vida, cumplir con los mis impuestos y asegurar un futuro pa la mi fía y un retiru. Hay que legislar bien. La banca no puede ganar siempre.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos