«Esto no me ha beneficiado; ahora soy el chico que fingió su secuestro»

Javo dijo que se había ido a Ibiza porque «me asusté». Aquí cuenta lo que ocurrió de verdad

JESSICA M. PUGA

Javier Moros ‘Javo’ (1984) sabe que se equivocó, pero «de todo se aprende». De su viaje a Ibiza habla aquí, desmintiéndose de que fuera una noche de fiesta la que le llevó a la isla.

La que has liado...

–Lo sé y no estoy orgulloso. Tengo un carácter alocado y excéntrico y lo veo como una travesura, pero sigo pensando lo mismo, que todo se sacó de contexto, también por mi culpa. Que la noche se complicó y acabé en Ibiza no es verdad, lo dije porque me asusté viendo la repercusión que había tomado... En el momento pensé ‘¿qué digo?, y por mi perfil, solté lo de la fiesta imaginando que no iba a tener más relevancia, pero fue a más la cosa.

¿Qué pasó de verdad?

–Intenté dar una lección moral de que no hay que discutir tanto a una persona que considero mi familia: mi compañera de piso, que es como mi hermana. Lo último que tuve con mis padres antes de que se suicidaran fueron discusiones, por lo que las palabras mal sonantes me llevan a esa época y me producen ansiedad.

¿Ella es tu ex, no?

–Sí, de la adolescencia. Todo empezó por una discusión que tuvimos un mes antes, en la que hubo unas palabras muy fuertes. Por eso me fui de vacaciones y no avisé, me la guardé.

¿Por qué con la identidad de un amigo?

–Es muy fácil localizarme, tengo tres o cuatro sitios de España en los que siempre estoy y en mi hotel estaba una amiga y no quería que supiera que iba hasta que me viera allí. Pero considero que no he hecho nada malo, usurpar la identidad se hace para cometer otro delito, no para dar un susto a alguien. Esto es como cuando los menores falsifican un DNI para comprar tabaco...

¿Que habías recibido amenazas unos días antes era cierto?

–Sí, sí. Coincidió, pero sí. Fueron de un chico musulmán que empezó una relación con una chica con la que yo había estado y, no sé, vería fotos en redes sociales o algo. Ahí es cuando todo se descontroló y empezaron a decir que si me habían matado, que si era mi cadáver el que encontraron en el río... Cuando vi mi foto de desaparecido supe que la había liado.

Todo se magnificó por las redes sociales. ¿Qué opinas de ellas?

–Que estamos muy enganchados y creo que es para cubrir algún tipo de cadencia. Yo me procuro psicoanalizar mucho y vi que estaba demasiado enganchado desde lo de mis padres porque espero una llamada que no va a llegar nunca. Vale más un abrazo que una publicación en Facebook. Luego están los que dicen que lo hice por marketing...

¿No fue así?

–Bien me ha venido, pero si fuera para ganar fama no me habría ido con otra identidad ni a un hotel, hubiera ido a una casa perdida y no cinco días, sino un mes. En ningún momento lo hice por campaña, no creo que esto me haya beneficiado porque ahora soy el chico que fingió su secuestro... Llevo dando charlas de autosuperación en colegios 3 o 4 años y nunca han tenido la relevancia que ha tenido el viaje. He intentado cuidar mi carrera al máximo. Mira y como prueba, me han ofrecido ir a la televisión a contar la historia y no he aceptado. Además se cayeron fechas de conciertos que ya tenía cerradas, mi agencia de contratación se enfadó.

¿Qué has sacado de todo esto?

–A nivel personal me ha servido para hacer criba de mi entorno, que no es que sea muy amplio, pero hay gente que no ha querido escuchar mi versión, aunque luego eligiera no creerla. Algunas críticas sí me han afectado, hay mucha maldad, quien me dijo que yo había matado a mis padres. Reconozco que fallé, pero he leído comentarios que he pensado que si hubieran sido para un chaval de 14 años, las consecuencias podrían haber sido lamentables. Pero hay que quedarse con lo bueno. Si hay algo que quiero vender con mi música es la esperanza porque de todo se puede salir, creo que nunca he querido que fuera pena.

Entre los que te apoyaron está el actor Eduardo Gómez.

–Sí (Ríe). Hablé con él, que es un cómico. Creo que hay que reírse un poco de todo, que la vida es muy corta y hay que ser felices y dejar una buena huella. Esto me ha servido para relajarme, siempre he vivido la música con mucha ansiedad, siempre insatisfecho y ahora pienso que los conciertos que salgan, genial. Además, ha aparecido más gente interesada en representarme.

Y eres tendencia. Has propiciado la expresión ‘hacerse un Javo’.

–Eso tiene gracia, no me molesta.

¿Qué falta para dar por zanjado el tema judicialmente?

–Habrá un juicio por viajar con otro DNI e, imagino, una multa.

¿Cómo están las cosas con tu compañera de piso?

–Solucionadas.

¿Cómo se presenta el verano?

–Bien, acabo de sacar nuevo single, ‘De golfo a marido’, de estilo latino, y tenemos gira para presentarlo. Iremos a Galicia, Valencia, Orihuela...

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