El horror vivido por diez niños en EE.UU. que eran torturados por sus padres

Ina Rogers y Jonathan Allen tenían su hogar en unas condiciones insalubres/(Solano County Sheriff's Office)
Ina Rogers y Jonathan Allen tenían su hogar en unas condiciones insalubres / (Solano County Sheriff's Office)

Los policías se encontraron la vivienda con condiciones insalubres

EL COMERCIOGijón

La historia de horror y drama se repite. Cada cierto tiempo, de algún rincón de Estados Unidos surge una evidencia de abandono parental que no vuelve exagerado el calificativo de «casa de los horrores». Tras el caso de los Turpin (California), descubierto en el pasado mes de enero, ahora emerge la dramática historia de diez niños que han sufrido diversos maltratos y abusos por parte de sus padres, en Fairfield (también en California).

Los pequeños, con edades comprendidas entre los cuatro meses y los 12 años, sufrieron torturas por parte de su padre, Jonathan Allen (29 años) y de su madre, Ina Rogers (31), quienes pese a la evidencia del estado en que se encontraban los pequeños, no han dudado en negar todos los cargos.

La madre hasta ofreció una rueda de prensa delante de la vivienda para afirmar que habían actuado correctamente con sus hijos y que estaba convencida de que las acusaciones desaparecerían.

La Policía afirmó que cuando los niños fueron rescatados se sorprendieron de lo «asquerosa e insalubre» que estaba la casa. Además, vieron como los pequeños tenían todo tipo de heridas, como quemaduras, moratones y restos de haber recibido disparos con pistolas de perdigones.

El baño estaba lleno de excrementos de animales
El baño estaba lleno de excrementos de animales / (YouTube/ KTVU)

La vicefiscal del distrito del condado, Sharon Henry, ha explicado que los niños «fueron torturados con fines sádicos». Ella, como la mayoría de los que han tratado a los menores, está horrorizada tras escuchar las declaraciones de ocho de los hijos. Les contaron a las autoridades que los abusos y malos tratos fueron continuados durante años.

El padre, Jonathan Allen, se declaró inocente de siete cargos de tortura y nueve cargos de abusos de menores. Se le ha impuesto una fianza de 5,2 millones de dólares. La madre, por su parte, fue arrestada por negligencia el mes pasado y puesta en libertad después tras pagar una fianza de 10.000 dólares.

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