El Comercio

Representación de Europa, su superficie de hielo y su océano subterráneo, con Júpiter de fondo
Representación de Europa, su superficie de hielo y su océano subterráneo, con Júpiter de fondo / NASA

La NASA encuentra géiseres de agua en la luna Europa

  • El hallazgo, a falta de nuevos descubrimientos, permitiría estudiar las características del océano que se esconde bajo kilómetros de hielo en la superficie de este satélite de Júpiter

La NASA ha anunciado este lunes que ha encontrado nuevas pruebas de la existencia de géiseres de vapor de agua en Europa, la segunda luna de Júpiter. De confirmarse el hallazgo, estas formaciones geológicas darían una oportunidad a la humanidad de estudiar los océanos subterráneos que, se cree, tiene este astro bajo una capa de kilómetros de hielo en su superficie. El satélite es uno de los principales candidatos del Sistema Solar para alojar vida extraterrestre porque, junto a la Tierra y Encelado, es de los pocos que tiene cantidades importantes de agua líquida.

«Hemos encontrado nuevas pruebas que apuntan a que hay columnas de vapor de agua saliendo de la superficie de Europa», explicó William Sparks, líder de esta investigación y astrónomo del Space Telescope Science Institute en Baltimore. «Nuestras observaciones nos hacen pensar que, bajo varias millas de hielo, en la superficie de Europa hay un océano de agua líquida, y si se confirma que existen estas columnas de agua, significa que tenemos una opción viable de estudiar el contenido de este océano sin necesidad de taladrar kilómetros hacia abajo».

Una misión en 2020

Los autores de la investigación han puesto al límite la capacidad de detección del telescopio Hubble para estudiar las características de la silueta de Europa mientras cruza frente a Júpiter. En sus observaciones, han encontrado que cerca del polo sur de esta luna se pueden ver cambios en las imágenes que parecen géiseres de agua de muchos kilómetros de altura. El resto de pruebas que han podido hacer hasta ahora, que no son muchas, refuerza que sí lo son. «No se nos ocurre ninguna otra explicación alternativa que no sea un fallo en el instrumental, y hasta donde sabemos no es por esto», explicó Paul Hertz, director de la división de Astrofísica de la NASA.

De diez observaciones que hicieron los investigadores de la silueta de Europa, estos géiseres solo aparecieron en tres ocasiones, lo que les hace pensar que solo se producen de forma intermitente. Por cómo orbita esta luna alrededor de Júpiter –siempre le muestra la misma cara–, el Hubble puede ver la región observada una vez cada 3,5 días. «Todavía no sabemos si ocurren de forma regular o irregular, pero queremos hacer nuevas observaciones antes de que lancemos una misión hacia allí para poder coordinarla lo mejor posible», aclaró Sparks. En 2020 se lanzará una misión que hará una pasada a alta velocidad junto al satélite para determinar su habitabilidad.

Aunque la mayoría de candidatos a géiseres que encontraron estaban cerca del polo sur de Europa, una de sus observaciones también detectó otro mucho más cercano al ecuador de la luna. De momento, no pueden saber mucho más porque el Hubble no tiene más capacidad. «Tenemos muchas ganas de usar el telescopio espacial James Webb porque nos permitirá observar con mucha más precisión». En 2018 se pondrá en órbita este instrumento, de última generación, que esperan que pueda confirmar o desmentir la existencia de estas columnas de vapor, así como su composición química. «Sospechamos que son de agua porque la superficie de Europa es de hielo, pero no lo sabemos», indicó Sparks.

Sobre la posibilidad de encontrar vida en Europa, o de encontrarla en estas fumarolas, los investigadores fueron muy cautos y recordaron que no sería posible encontrarla en ellas. «Una vez que llegan al espacio, en condiciones criogénicas y de gran radiación, seguro que nada podría sobrevivir», indicó Hertz. «Si acaso, estaríamos en condiciones de ver sus restos».