El Comercio

Un equipo chino prueba por primera vez la edición genética en humanos

  • El 'corta pega' se aplicó el pasado mes de octubre a un paciente con cáncer de pulmón en la ciudad de Chengdu

Un equipo de investigadores chino se ha convertido en el primero en inyectar a una persona células que contienen genes editados utilizando la revolucionaria técnica CRISPR-Cas9, que recibió en 2015 el Princesa de Asturias de Investigación. El pasado 28 de octubre, un equipo dirigido por el oncólogo Lu You de la Universidad de Sichuan en Chengdu administró las células modificadas a un paciente con cáncer de pulmón agresivo como parte de un ensayo clínico que se está llevando a cabo en el West China Hospital.

El potencial de este técnica para curar enfermedades es algo que lleva años llamando a las puertas de los investigadores. Hace apenas dos años, en 2014, un ensayo clínico demostró que una técnica de edición de genes era segura y eficaz en seres humanos. Por primera vez, los investigadores usaron las llamadas 'tijeras celulares' para atacar y destruir un gen en las células inmunes de 12 personas con VIH, aumentando su resistencia al virus. Los hallazgos se publicaron en 'The New England Journal of Medicine' y supusieron el primer gran avance en la terapia génica del VIH.

Ahora, el trabajo de You es el primer ensayo clínico en humanos en un paciente con cáncer que utiliza la el 'corta y pega' genético o CRISPR, que es más simple y más eficiente que otras técnicas. Los investigadores creen esta información probablemente acelerará la carrera para conseguir llevar a la clínica la edición de genes, señala en 'Nature' Carl June, especialista en inmunoterapia de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia (EE UU). «Creo que esto va a desencadenar 'Sputnik 2.0', un duelo biomédico sobre el progreso entre China y EE UU, lo cual es importante ya que la competencia generalmente mejora el producto final», dice.

El ensayo de You recibió la aprobación del comité de ética del hospital el pasado mes de julio. Las inyecciones en los participantes debían comenzar en agosto, pero la fecha fue rechazada, explican en 'Nature', porque el cultivo y la amplificación de las células tardaron más de lo esperado y posteriormente el equipo se topó con las vacaciones de octubre de China. Por eso no se pudo iniciar hasta el pasado mes. La técnica llamada 'corta y pega' genético podría hacer que las células cancerosas se autorregulen y detengan su propio crecimiento sin necesitar tratamiento alguno.