El coche de Tesla se desvía y no podrá llegar a orbitar Marte

El coche de Tesla vaga por el espacio. /  E. C.
El coche de Tesla vaga por el espacio. / E. C.

Aunque el lanzamiento del cohete fue todo un éxito, el propulsor al que va anclado el vehículo lo dirige hacia el cinturón de asteroides

REDACCIÓN GIJÓN.

El descapotable eléctrico Tesla que salió de la Tierra a bordo del primer cohete Falcon Heavy ha abandonado la órbita terrestre y se adentra en espacio profundo, pero su destino no será Marte.

Al cabo de tres igniciones del propulsor al que va fijado el coche, la trayectoria precisa para encaminarse a la órbita del planeta rojo ha sido excedida y el 'coche espacial' se dirige hacia el cinturón de asteroides, según explicó en su cuenta de Twitter Elon Musk, el presidente de Tesla y de Space X, fabricante del cohete.

El de llevar el coche a la órbita de Marte era el objetivo más mediático de Elon Musk, pero también el menos importante de cuantos se había propuesto en la misión espacial más comentada de los últimos años. El presidente de Tesla y de Space X se propone liderar el mercado del transporte espacial y para ello necesitaba demostrar al mundo que su cohete, con capacidad para transportar 64 toneladas, funcionaba.

La empresa aspira a convertirse en líder del mercado de transporte espacial

Lo consiguió con el lanzamiento del martes y cumplió además su objetivo con creces. Uno de los retos que el cochete debía cumplir era el de que sus tres piezas principales pudieran ser recuperadas y lo logró con dos de ellas. La recuperación de estos elementos supone que podrán ser reutilizadas en futuros viajes espaciales, lo que abarata, y mucho, los costes del transporte espacial.

El Falcon Heavy mide 70 metros de alto -como un edificio de 23 plantas- y tiene 27 motores con una fuerza de empuje de más de 2.500 toneladas, equiparable a la de 18 aviones Boeing 747. Su capacidad de carga dobla la del cohete más poderoso que había hasta ahora en activo, el Delta IV Heavy de la United Launch Alliance (ULA, una empresa conjunta de las poderosas casas Lockheed Martin y Boeing). El coste de un viaje del Falcon Heavy, según SpaceX, es de 90 millones de dólares, una cuarta parte de lo que hay que pagar por uno del Delta IV Heavy.

Con el éxito de lanzamiento Space X consigue ponerse a la vanguardia del transporte de mercancías en el espacio, convirtiéndose en objetivo de empresas y corporaciones tan importantes como la NASA, las empresas de satélites o el ejército de los EE UU.

La aspiración final de Elon Musk es convertir el transporte espacial en una actividad rentable y conseguir así fondos suficientes para sufragar el que es su sueño: llevar al ser humano a Marte y colonizar el planeta rojo. Mientras trabaja en su objetivo todos miran las imágenes de su coche Tesla vagando por el espacio, una inteligente maniobra de Musk para lograr una campaña de publicidad mundial para su otra marca. Jugada maestra.

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