La compañera de celda de Ana Julia renuncia a vigilarla

La compañera de celda de Ana Julia renuncia a vigilarla

La «presa sombra» solicitó dejar de compartir habitáculo con la asesina confesa del pequeño Gabriel

EL COMERCIO

Las razones de la renuncia a vigilar a Ana Julia Quezada por parte de su compañera de celda se produjeron «hace varios días», despuésde que la identidad de esta se filtrase en algunos medios de comunicación de carácter nacional. A causa de ello, la interna de apoyo o «presa sombra», como se la conoce en el argot penitenciario, solicitó dejar de compartir habitáculo con la asesina confesa del pequeño Gabriel, según informa 'El Ideal'.

«Ana Julia tiene miedo de que algunos familiares pudieran reconocerla con los datos que se han filtrado», comentaron las fuentes consultadas por el diario granadino, que también informaron de que la autora del crimen ya comparte celda con otra presa.

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Tras ingresar en la cárcel almeriense de El Acebuche el pasado 16 de marzo, son varias las informaciones que han aparecido en prensa sobre la asesina confesa del pequeño de ocho años. 'La Verdad' asegura que, por el momento, «no habrá más rotaciones» entre las internas de apoyo de Quezada, tal y como se había especulado en los últimos días.

Ana Julia, aislada

Ana Julia permanece «aislada» en una celda apartada del resto de internas, a excepción de la presa de apoyo mencionada, de la que no se separa las 24 horas del día. Además, recibe las comidas en el mismo calabozo, con el objetivo de evitar que acceda al comedor con el resto de internas.

Según contó ABC, el sábado 17 de marzo Ana Julia recibió la primera visita de su abogado. Segun dijo, acudió a la cárcel para ver cómo se encontraba su defendida. Cuando esta ingresó en el centro, el edificio se encontraba lleno de dibujos de pescaítos, aunque instituciones penitenciaras obligó a las reclusas a quitarlos.

Su abogado contó también que su defendida estaba muy preocupada por Ángel, el padre del niño, y también por cómo la iban a recibir en prisión. Aunque los funcionarios que trabajan allí dicen que ven a Ana Julia muy tranquila y cuando se dirige a ellos es cariñosa.

Ya entonces le pusieron una interna sombra, la cual llea diez años en la cárcel por asesinar a su marido, que estaba todo el día con ella. Al parecer, tiene que acompañarla incluso hasta el baño.

Estas medidas están contempladas en el artículo 75 del Reglamento Penitenciario, donde también se establece que la dirección de la penitenciaria puede proceder al levantamiento de estas limitaciones.

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