Denuncia a sus padres por incesto tras enterarse de que son hermanos

«No hay suficientes palabras para describir cuánto les odio»

ELCOMERCIO.ES

La vida de Donna Price dio un giro en 2014, año en el que se enteró de que sus padres eran hermanos. Price, de 32 años, recordaba haber tenido una infancia muy feliz y normal, pero a raíz de la noticia, su mundo se desmoronó, tanto que llevó su caso a la corte donde se declararon culpables de incesto.

Pero esta situación ha generado muchas brechas en la familia, sobre todo, cuando a raíz de la investigación Donna Price descubrió que quien ejercía de su padre no era su progenitor biológico. "Siento que mi infancia se basa en una mentira", explicaba la mujer a The Sun. Una prueba de ADN fue la encargada de desmantelar esta historia al revelar que había sido fruto de una relación pasada entre su madre y otro hombre al que dejó en 1994.

"No hay suficientes palabras para describir cuánto les odio" afirmaba Price, quien descubrió la mentira gracias a que una de sus tías hizo un comentario acerca de su padre y, desde entonces, no paró hasta reunir la información adecuada para acudir a la policía. Tras largas investigaciones la pareja finalmente fue declarada culpable. Sin embargo, en su defensa, Robin Price, asegura que ambos no conocían la relación que les unía en un principio (son medio hermanos), pero cuando lo descubrieron ya era demasiado tarde, pues estaban enamorados y no querían separarse. "Supongo que, al mirar hacia atrás, no deberíamos haberlo hecho", admite Robin Price.

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