El Comercio

«Hay otras ocho comunidades sin Religión en segundo de Bachillerato. No soy un diablo»

  • La consejera atribuye a la reforma educativa la supresión de la materia, criticada por Concapa y Religión en la Escuela

Ni «acoso y derribo» ni «ataque». La consejera de Educación, Ana González, se aferró ayer a las disposiciones de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) para defenderse de las críticas suscitadas por la supresión de Religión en segundo de Bachillerato, una decisión que aplican «otras ocho comunidades».

La consejera expuso que «una de las características de la contrarreforma educativa del PP ha sido la ampliación 'ad infinitum' de los currículos». Esto ha impuesto la revisión de la carga horaria de cada materia y ha dejado fuera Religión, «una de las asignaturas que no entran en las reválidas».

Esta decisión, insistió González, fue tomada por el Ministerio de Educación: «No hemos sido ni yo ni el PSOE los que hemos diseñado esos absurdos currículos; no he sido yo la que ha querido cambiar las reglas del sistema».

Además, ante las críticas del arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, apuntó que «todavía hay comunidades con menos carga horaria», como Ceuta y Melilla, «donde decide Wert cuánto tiempo se da a la Religión». Por esto, recalcó, «no creo que sea un diablo. Seríamos, en todo caso, nueve. Y el más diablo, el ministro, porque su carga horaria es menos que la de aquí».

«No le gusta la libertad»

Estas palabras fueron tildadas de «mofa y mala educación» por la plataforma Religión en la Escuela, que insiste en que «nunca en Asturias la asignatura de Religión se ha reducido en tal extremo», una situación que, a su entender, «responde, única y exclusivamente, a cuestiones de índole ideológico», ya que se ofertan otras asignaturas también al margen de la reválida.

La decisión de la Consejería de Educación tampoco ha gustado a la Confederación Católica Nacional de Padres de Alumnos (Concapa). Su presidente en España, Luis Carbonel, comentó ayer que «parece que a la consejera no le gusta la libertad». Y añadió: «Me suena inquisidor y propio de tiempos remotos el que alguien se oponga». Esta postura la comparte la responsable de la organización en Asturias, Sandra Ruiz, que defendió la oferta de la asignatura para que las familias puedan elegir.

La decisión de la consejería encontró respaldo en el candidato de IU a la Presidencia regional, Gaspar Llamazares, que instó al arzobispo a «hacer un ejercicio de contención y de humildad» porque «estamos en un estado aconfesional y el lugar adecuado para la religión son las diferentes iglesias. No hay ningún acoso y derribo por parte de nadie».