El Comercio

Una competición agridulce

fotogalería

La piloto, Mar Gómez, en la fase clasificatoria del certamen universitario celebrado en Aragón. / LUIS MANSO

  • «Hicimos frente a equipos que nos doblan o triplican el presupuesto con un prototipo competitivo», señala Óscar Vallejo, jefe del Wolfast Uniovi

  • La moto de la Politécnica quedó entre las diez primeras en ingeniería, pero no pudo correr por una caída en la fase clasificatoria

Fueron con todos los ingredientes para convertir a su moto en una de las ganadoras de la competición, pero la mala suerte se cebó con ellos. El equipo Wolfast Uniovi desembarcaba el jueves en el circuito Motorland Aragón con las máximas expectativas. Los estudiantes de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón llevaban su experiencia puesta en un prototipo de moto de competición, mejorado con tecnologías innovadoras. Atrás quedaban 18 meses de intenso trabajo y una inversión de 25.000 euros. Pero una caída frustró sus expectativas.

«Hemos tenido un fin de semana complicado. Al principio todo fueron buenas sensaciones, se expuso correctamente, las innovaciones fueron muy bien aceptadas y todo marchaba bien. El sábado tuvimos problemas con la puesta a punto, pero conseguimos resolverlo. Y este domingo nuestra piloto sufrió una caída y no pudimos salir a la carrera», resume el jefe de equipo, Oscar Vallejo.

Montaña rusa

El equipo de la Universidad de Oviedo ha vivido en una auténtica montaña rusa de sensaciones. En cuatro días han pasado de la euforia al llanto, y de la esperanza a la frustración. Los dos primeros días en esta cuarta edición de Motostudent fueron los mejores. Se superaba cada prueba y empezaban a demostrar a las otras 51 universidades contra las que competían que los asturianos tenían mucho que decir este año. ¿El resultado? «Hemos quedado entre los diez mejores en las competiciones de diseño, proyecto industrial e innovaciones, así que el balance es positivo, pero hay que seguir trabajando porque cada año los competidores suben su nivel y la prueba se vuelve exigente», señala.

Es la parte mecánica de la moto de la Politécnica la que, aseguran, requiere de un «trabajo más duro. Ahí tenemos que mejorar para poder crear una moto aún más competitiva». Lo resalta Vallejo después de que el sábado hubieran pasado un pequeño calvario a causa de una bujía que amenazaba con dejarles tirados para la gran carrera final. Un problema técnico que les hizo perderse las pruebas de reconocimiento del circuito aragonés que el resto de equipos pudo realizar. La piloto asturiana se tuvo que conformar con mirar.

Pero ni Mar Gómez ni los componentes de Wolfast Uniovi se dieron por vencidos. Pusieron la moto a punto y a primera hora de la mañana de ayer domingo la sacaron a pista para reconocer el terreno y afinar el motor. Después comenzaron las fases clasificatorias. Pero cuando la piloto estaba rodando bien y «con cada vez mejores sensaciones del prototipo», al encarar la tercera vuelta sufrió una caída. «Afortunadamente solo tuvo un luxación en un dedo», pero la moto de la EPI quedaba fuera de la competición. «Buscamos otras alternativas, correr con otros pilotos cuyo equipo había sido eliminado por temas mecánicos, pero el reglamento no lo permitía. A ver si para las próximas ediciones podemos contar con pilotos suplentes», confía Oscar Vallejo.

A pesar de todo, han vuelto a Asturias «satisfechos» porque «hemos hecho una moto bastante equilibrada y compensada». Consideran, incluso, que podría ser mejor. «Nos frena un poco el presupuesto, pero hemos podido hacer frente con bastante soltura a equipos que doblan o triplican el nuestro en la parte de ingeniería. En la de mecánica es donde más se nota esa diferencia de presupuestos. Pero aún así», cuenta orgullo el estudiante gijonés, «hemos quedado por encima de los del Politécnico de Turín que es uno de los equipos más fuertes de esta competición en esa parte de ingeniería».

Mientras, agradecen el apoyo de los patrocinadores, el Wolfast Uniovi ya tiene la vista puesta en la próxima edición de Motostudent. El trabajo comienza hoy mismo.