El Comercio

Asturias y otras siete comunidades piden suspender las reválidas este curso

  • La propuesta busca, según el Principado, «dar respuesta a la incertidumbre que afrontan alumnado, familias y docentes»

Ocho comunidades autónomas, entre ellas Asturias, han trasladado al Ministerio de Educación una propuesta para paralizar las reválidas previstas en la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) y prorrogar un año más la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) vigente hasta ahora.

La iniciativa, respaldada también por los gobiernos de Aragón, Andalucía, Baleares, Castilla La-Mancha, Cantabria, Comunidad Valenciana y Extremadura, fue trasladada ayer durante la reunión técnica convocada por el Ministerio de Educación para abordar el borrador de orden de características y diseño para este curso de las nuevas evaluaciones finales de ESO y Bachillerato.

Según ha informado hoy el Gobierno asturiano, la propuesta busca "dar respuesta a la incertidumbre que afrontan alumnado, familias y docentes" e iniciar un debate para alcanzar un pacto por la educación en el que participen autonomías y comunidad educativa.

En un comunicado, la Consejería de Educación del Principado incide en que las ocho comunidades expresaron su rotundo rechazo a las evaluaciones externas y alertaron sobre la "permanente improvisación y falta de diálogo" del Ministerio al que también solicitaron la convocatoria urgente de la Conferencia Sectorial.

A juicio de los ocho ejecutivos autonómicos, su propuesta es la única que permite dar garantías y seguridad a los alumnos que cursan actualmente segundo de Bachillerato para acceder a la Universidad.

El Gobierno de Asturias acordó el pasado 19 de octubre interponer un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Supremo contra el decreto que regulan las evaluaciones finales de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y de Bachillerato.

Al margen de lo que determine el Constitucional, el Gobierno asturiano ha llegado ya a un acuerdo con la Universidad de Oviedo para organizar conjuntamente este curso la evaluación final de Bachillerato.

La institución académica se encargará de la elaboración material de las pruebas con la participación de profesores de los cuerpos docentes de Secundaria y asumirá también la organización de los procesos necesarios para que el alumnado pueda realizarla con garantías como ha sucedido hasta ahora con la (PAU).