El Comercio

«Tenemos una gran incertidumbre», recalcan las universidades sobre la prueba de acceso

Representantes del G9 en la Universidad de Oviedo.
Representantes del G9 en la Universidad de Oviedo. / Mario Rojas
  • Instan al ministerio a establecer una prueba similar a la de los últimos años y mantener el distrito único

El Grupo 9 (G-9) ha urgido hoy al Ministerio de Educación a que apruebe ya una prueba de acceso a la universidad similar a la existente el año pasado y ha instado a que se mantenga la "unión" para que no se rompa el distrito único con el fin de que valgan las mismas notas en toda España. El G-9 está integrado por las universidades públicas de las comunidades de Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, Islas Baleares, La Rioja, Navarra y País Vasco.

Los rectores de la Universidad de Oviedo y del País Vasco, Santiago García Granda e Iñaki Goirizelaia Ordorika, respectivamente, han ofrecido una rueda de prensa en Oviedo tras una de la reunión de la Comisión Sectorial de Ordenación Académica del Grupo 9 de Universidades.

Goirizelaia, que ha presidido esta comisión, ha lanzado un mensaje de unión de todas la universidades para que "en ningún caso haya ningún problema" para que un estudiante pueda acceder a la universidad que quiera, "se haga como se haga" la prueba de acceso. "Es una incertidumbre grande la que tenemos. Solo tenemos cinco meses para poder prepararnos para la prueba de acceso", ha subrayado el rector de la universidad vasca, que ha instado al Ministerio a que apruebe la nueva normativa que dicte la nueva prueba que comenzará a aplicarse a partir del próximo curso 2016-17, en lugar de la Selectividad.

"La prueba de acceso no es una responsabilidad de las universidades pero estamos dispuestos a ayudar y a colaborar. Los grandes perjudicados son los estudiantes que no saben a qué se tienen que enfrentar", ha recalcado, que ha recordado que está previsto que el Ministerio dicte este decreto el 30 de noviembre.

A su juicio, la mejor solución para la actual situación es que el Ministerio dictamine para este curso una normativa similar a la Prueba de Acceso Universitario (PAU) vigente en los pasados años.

García Granda e Iñaki Goirizelaia.

García Granda e Iñaki Goirizelaia. / M. Rojas

Por su parte, el rector de la Universidad de Oviedo ha advertido del "perjuicio que está ocasionando esta situación en la institución que dirige, responsable de la prueba de acceso y de la admisión en Asturias para este año tras el acuerdo con el Principado, al no tener claro cómo será la prueba, qué recursos tendrá que destinar a ella y si al final estarán preparados para poder llevarlo acabo.

En relación a la posibilidad de que la prueba de acceso contemple ejercicios orales en idiomas, Goirizelaia ha subrayado las dificultades organizativas que supondría esta decisión teniendo en cuenta que en año pasado 12.000 personas hicieron la PAU en su universidad. Ha destacado la complejidad que supondría a todas estas personas tener que hacer un examen oral, que además habría que grabar para poder dar cobertura a aquellos estudiantes que opten por pedir la revisión de la prueba.

"Lo que hay que ir es al problema de raíz. ¿Cómo es posible que en el actual sistema educativo, con un formación de muchos años, no seamos capaces aprender inglés?", ha aseverado.

Entre los temas tratados en la comisión, los rectores piden que la contratación de profesorado por parte de las universidades no se vea condicionada por la tasa de reposición. En relación al máster en turismo y comercio, García Granda ha indicado que está enfocado para los estudiantes extranjeros dentro del campus virtual del G-9 con el fin de no competir con otros estudios de otras universidades.