El exrector Juan Vázquez saluda a Paz Andrés antes de iniciarse el acto de toma de posesión en el Edificio Histórico.
El exrector Juan Vázquez saluda a Paz Andrés antes de iniciarse el acto de toma de posesión en el Edificio Histórico. / ÁLEX PIÑA

La garante de la paz universitaria

  • La catedrática empleará la prevención y el diálogo como herramientas para «adaptarse a los problemas y proponer cambios»

  • Paz Andrés promete una «diplomacia tranquila» en el ejercicio de su cargo como Defensora de la institución académica

Paz Andrés es oficialmente desde ayer la primera mujer Defensora de la Universidad de Oviedo. Inicia así una nueva etapa dentro de la institución académica en aras de «recuperar el bienestar de la comunidad universitaria y mejorar este servicio». Tras jurar su cargo, que prometió desempeñar con «cercanía, transparencia e imparcialidad», Paz Andrés anunció que durante su mandato, que tendrá una duración de cinco años, desarrollará tareas de prevención y espacios de diálogo para «adaptarse a los problemas». Y es que, según dijo, desde este puesto podrá «detectar prácticas deficientes y proponer cambios».

En una sencilla ceremonia de toma de posesión celebrada en el Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo, la catedrática manifestó también que «no solo resolveré las quejas que me formule cualquier miembro de la comunidad universitaria y ofreceré mediación ante los desacuerdos y diferencias que puedan existir entre personas o colectivos de la misma, sino que también propondré fórmulas de conciliación». En este sentido, la catedrática en Derecho afirmó que practicará una «diplomacia tranquila» desde «la cercanía, la transparencia, la relación fluida en colaboración con los órganos de Gobierno y con imparcialidad» para velar por los derechos de la comunidad estudiantil, el profesorado y el personal de administración y servicios de la Universidad.

En este sentido, la nueva Defensora concluyó que «emplearé mis mejores esfuerzos para defender a los miembros de la comunidad universitaria» con el ánimo de «no defraudar la confianza depositada en mí».

Proyección internacional

Para el rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, el cargo de Defensora es «una pieza importante» de la comunidad y aseguró que con Paz Andrés «se abre una nueva etapa». Tras animar a la catedrática en su nueva responsabilidad le pidió que haga honor a su nombre «velando por la paz universitaria». Tras escuchar su primer discurso como Defensora, el rector constató que «no me cabe ninguna duda» de que Andrés cumplirá con esta premisa «dadas sus intenciones de cercanía y transparencia, así como de desarrollar relaciones fluidas y de colaboración».

García Granda resaltó también la labor mediadora que tendrá que desarrollar y se mostró convencido de que la catedrática actuará con «independencia, autonomía e imparcialidad sin ventajas ni imposiciones clandestinas».

De su trayectoria como catedrática de Derecho Internacional, el rector puso el foco en la proyección que la nueva Defensora puede brindar a la institución dentro del Espacio Europeo de la Universidad donde, según dijo, «se ha puesto de relieve el potencial del Defensor como partícipe activo en el proceso de construcción de una conciencia de ciudadanía europea».

En el acto de toma de posesión de Paz Andrés participó también el primer Defensor de la Universidad de Oviedo, Ricardo Sánchez Tamés, mientras que el rector disculpó la ausencia del predecesor inmediato y rival de Paz Andrés en las elecciones para este cargo, Ramón Durán. Entre los asistentes a la ceremonia se encontraban asimismo la directora de Universidades, Cristina Valdés; el secretario del Consejo Social, Ignacio Villaverde; los exrectores Juan López Arranz y Juan Vázquez, el actual equipo directivo de la Universidad de Oviedo y otros miembros de la comunidad académica.