La libertad de los centros para regular los deberes agita el debate en Madrid

La libertad de los centros para regular los deberes agita el debate en Madrid
Efe

CCOO pide un «replanteamiento general del currículo y del modelo educativo», mientras que la federación de madres y padres de alumnos Giner de los Ríos aboga por hacer las tareas «dentro de la jornada lectiva»

EFEMADRID

La Comunidad de Madrid permitirá que cada centro educativo se encargue de definir internamente su propia política de deberes de forma conjunta con profesores, alumnos y padres, una decisión fruto de un largo debate de la que discrepan sindicatos y asociaciones de madres y padres de alumnos.

La polémica sobre los deberes empezó en 2016, cuando una madre de la localidad de Tres Cantos, Eva Bailén, obtuvo más de 226.000 firmas en la web Change.org para pedir la "racionalización de los deberes" y que "se eliminen cuanto antes los deberes abusivos".

Meses después, Ciudadanos (Cs) presentó una proposición no de ley (PNL) en la Asamblea de Madrid para elaborar un marco regulador que rebajara la carga de deberes en Primaria alegando que España era el quinto país de la OCDE con mayor carga.

Finalmente, la cámara parlamentaria regional aprobó, con la abstención del PP, una proposición que pedía a la Comunidad un instrumento legal para regular los deberes e impulsar una comisión de expertos para analizar la situación. Y, tras largos debates en el Consejo Escolar, la Comunidad anunció la semana pasada que no legislará al respecto y que cada colegio acordará su propia política, que entrará a formar parte del proyecto educativo del centro.

El más combativo contra esta propuesta de "triangulización" es el sindicato educativo ANPE, para quien "el profesor es a quien corresponde establecer los deberes". CCOO pide un "replanteamiento general del currículo y del modelo educativo", mientras que la federación de madres y padres de alumnos Giner de los Ríos aboga por hacer las tareas "dentro de la jornada lectiva".

Ambos sindicatos, mayoritarios en la enseñanza madrileña, coinciden en rechazar que se regule el tipo de deberes y su duración, pero ANPE va más allá: "El elemento clave es el profesor, que va tomando decisiones día a día", de forma variable de una semana a otra en función de los contenidos, y su temporalización la tiene que fijar el docente". Para este sindicato, la propuesta de un "consenso tripartito evidencia la desconfianza hacia la tarea de los docentes", según relata a Efe su secretario, Francisco Melcón, para quien se trata de "una iniciativa gratuita, fuera de lugar y una injerencia en la tarea profesional".

A su juicio, la decisión de la Comunidad supone "un guiño de la Consejería de Educación a la FAPA y a una asociación de padres que promovió una huelga de deberes en noviembre pasado, y que representa a muy pocos padres".

Sobre la propuesta del presidente de la FAPA, Camilo Jené, de que las tareas se hagan en el colegio, desde ANPE consideran que "no sobra tiempo, requeriría un horario complementario de 2 a 3 horas más al día, con unos monitores, costaría dinero". Para el secretario, pretender que los alumnos aprendan el temario, den temas de educación transversal y hagan la tarea en el centro "sería la cuadratura del círculo".

CCOO, a su vez, critica que se "parte de la base de la continuidad del modelo existente" sin abordar el fondo de la cuestión. Para su secretaria, Isabel Galvín, los deberes "no deberían ser el trabajo que no se ha podido hacer en clase".

El currículo determina "absolutamente" los deberes y su extensión y academicismo excesivos son "el principal factor que fuerza a invadir la esfera personal y familiar del alumnado", según Galvín, que llama a reflexionar "sobre qué está pasando, con saturación en las aulas y currículos que no se adaptan a las necesidades".

A su juicio, se requiere "un cambio profundo" del currículo, de la organización de los centros y la dotación de más medios, concluye Galvín.

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