España vivirá el 8 de marzo la primera huelga feminista

España vivirá el 8 de marzo la primera huelga feminista

Las organizaciones llaman a un paro laboral, estudiantil, de consumo y de cuidados de 24 horas para visibilizar el «hartazgo» por la violencia y discriminación contra las mujeres

Alfonso Torices
ALFONSO TORICESMadrid

"Si nosotras paramos, se para el mundo". Con este lema la Comisión 8M, que agrupa a organizaciones y plataformas feministas de todo el país, ha convocado para el próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, la primera huelga feminista de la historia española, que ya cuenta con el apoyo de unas 300 organizaciones, entre asociaciones, sindicatos o partidos. No es una entelequia, aseguran. En Islandia se hizo en 1975 con un éxito del 90% y el país se colapsó. El mismo territorio que hoy es ejemplo internacional de igualdad entre sexos y que impide por ley la discriminación salarial femenina.

El objetivo es que ese día todas las mujeres realicen un paro de 24 horas, pero no solo en el puesto de trabajo y en las aulas -si son estudiantes-, sino también con el boicot a cualquier tipo de actividad de consumo y con la negativa a realizar cuidados familiares u otras tareas domésticas, labores que en una sociedad "patriarcal" como la española siguen recayendo mayoritariamente sobre sus espaldas, según denunció una las portavoces de la Comisión 8M, Sara Naila.

Más información

Si eres mujer, demandan las convocantes, ese día no se va al trabajo o a clase, pero tampoco se llevan hijos o nietos al colegio, ni se cuida a enfermos y dependientes, ni se cocina para nadie. No se limpia la casa, se lava la ropa o se plancha, pero tampoco se va comprar nada que no sea totalmente imprescindible. "Los hombres tendrán que corresponsabilizarse de esas tareas, ese día y en adelante", comentó Naila. Se busca una demostración de fuerza y concienciación de las mujeres. Visibilizar "qué ocurre si nosotras paramos, sobre todo en todas esas tareas invisibles, pero sin las que se cae el mundo", y que todos tomen nota de que "estamos decididas a cambiar las cosas", explicó Justa Montero, otra de las convocantes.

Este salto en las movilizaciones del 8 de marzo, que tradicionalmente se reducían a actos públicos y manifestaciones en las principales ciudades, busca poner en primer plano de la agenda social y política la urgencia de terminar con la desigualdad y la violencia estructurales que padecen las mujeres. Se trata de dejar claro que "estamos hartas; que esto no puede seguir así", resumió Montero. Es un paso más en un momento en el que, añadió la portavoz, "hay una auténtica revuelta feminista internacional contra todo tipo de violencia, discriminación y acoso" por el hecho de ser mujer. De hecho, el llamamiento al paro se realiza a un tiempo en 70 países.

La huelga reivindica, entre otras cosas, más efectividad y dureza contra la violencia machista, la salida del Código Penal del aborto, la libertad sobre el cuerpo femenino y la identidad sexual, la igualdad salarial y la rotura de los techos de cristal, medidas para impedir que la pobreza y la precariedad se ceben –como ahora- con las mujeres, corresponsabilidad en los trabajos y cuidados familiares, y libertad de migración y derecho al asilo.

El acto central de la jornada estatal de paro será una manifestación en Madrid, que se espera "multitudinaria", avanzó Henar Sastre, otra de las portavoces de la Comisión 8M, por lo que ya se plantean pedir a la Delegación del Gobierno el recorrido (De la plaza de Neptuno a la de Sol) de las grandes protestas.

La convocatoria de huelga de 24 horas cuenta ya con la adhesión de los sindicatos CGT, CNT, STEs y Confederación Intersindical y de los partidos Podemos e IU. También apoyan los paros el 8 de marzo, pero solo en su versión de dos horas por la mañana y otras dos por la tarde, CC OO y UGT y el PSOE. Ciudadanos se ha mostrado en contra de la iniciativa porque considera que es una convocatoria de tipo "ideológico", de corte anticapitalista, que no tiene en cuenta a otras sensibilidades del feminismo. El PP no ha dicho nada oficialmente, pero las convocantes no esperan su respaldo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos