La familia de editores textiles que viste palacios

Atienden a una clienta en Tapicerías Gancedo. / Virginia Carrasco

Tapicerías Gancedo, dedicada desde hace 72 años a la decoración textil de lujosas mansiones, hoteles y casas particulares, lleva sus creaciones a la Casa Real, la Moncloa e incluso la Casa Blanca

DORI AYLLÓN

Allá por 1945 los hermanos José y Bernardo Gancedo crearon la empresa de tejidos, papeles pintados y alfombras que viste las estancias de la Casa Real, la Moncloa e incluso a la Casa Blanca. La primera tienda se fundó en plena Rambla de Barcelona y poco a poco fue creciendo hasta convertirse en el editor textil de referencia de las instituciones españolas. "En 1961 comienza el cambio porque pasamos de ser una tienda a convertirnos en editores textiles, con un estudio y diseños propios y con colaboraciones con artistas", cuenta Manuel Gancedo, director general de la empresa. Fue entonces cuando Gancedo se convirtió en un negocio puntero en España.

Alguna de las estancias del palacio del Rey Felipe VI tienen el sello de la familia Gancedo, y aunque no pueden entrar en detalles porque están sujetos a la política de confidencialidad de la Corona, dicen sentirse "muy orgullosos". Pero no sólo han trabajado para esta Casa Real. Lo han hecho incluso para la de los Reyes Católicos, en la serie de TVE 'Isabel'.

Asimismo, en Gancedo se sienten orgullos de ser los responsables de la recuperación de los tejidos de lugares emblemáticos como el Palacio de Aranjuez, el Museo del Prado o recientemente el Congreso de los Diputados. Trabajar para estas instituciones no es tarea fácil: "Nos obliga a tener un gran conocimiento de los orígenes del tejido. Estudiamos su composición y realizamos una propuesta para que el reemplazo sea lo más fiel al original", apunta el empresario. Además, Gancedo se dedica a la recuperación de tejidos históricos de interés cultural.

Las estancias de la Moncloa durante los mandatos de Felipe González y José María Aznar, también fueron decoradas por esta histórica empresa dedicada a la decoración textil. Incluso la pasamanería de la Casa Blanca es de la marca Gancedo.

El origen de las telas que visten estos palacios, hoteles, restaurantes y casas particulares es diverso. Trabajan con firmas estadounidenses como Robert Allen o la británica Sanderson -referente en la casa real británica- pero sus colecciones propias las realizan en una pequeña fábrica de Valencia. "El diseño es 100% de la casa. Lo realiza Emmeline Gancedo -directora de producto y hermana de Manuel- junto con un equipo de dos personas", comenta Manuel Gancedo.

Para los hermanos Gancedo, es muy importante comprobar que la marca se ha desprendido de la etiqueta de 'tradicional', ya que dicen que tener "una imagen muy clásica" hacía que ciertas personas no quisieran entrar en la tienda. Para estar a la vanguardia en el mundo de la decoración y ampliar su público se lanzaron al diseño de productos acabados, como cojines o pufs. Por ello insisten en hablar de su nueva marca, HappyTEX, "es desenfadada, colorista y actual". "Está enfocada a un público más joven", matiza.

Los proyectos en el extranjero son otro punto fuerte de la familia Gancedo, que ha trabajado bajo su división Contract –productos destinados a cadenas hoteleras- en Japón, América Latina e incluso en países de África. Una de las iniciativas más destacadas fuera de España es la decoración del Parlamento de Angola. "Fue complicado por el desplazamiento del material pero el resultado ha sido muy satisfactorio", recuerda Manuel Gancedo.

La crisis económica también afectó muy seriamente a estos editores textiles. Tanto es así que de los siete puntos de venta que disponían por toda España, el negocio se redujo a cuatro tiendas: Barcelona, Madrid, Marbella y Bilbao y dos 'showrooms' en Canarias y Baleares (centros turísticos por excelencia). En cuanto a los trabajadores, pasaron de ser más de cien personas a menos de cincuenta. Sin embargo, según explica el gerente "desde hace un año y medio las cosas están volviendo a ser normales". ¿Sus retos a medio plazo? Crecer y "volver a tener identidad en el mercado a nivel nacional e internacional". Para ello apuestan por actualizarse y mantienen contacto con los clientes a través de las redes sociales.

En un negocio tan familiar y con tanta tradición, la cuarta generación de los Gancedo aparece en el horizonte. De momento, uno de los hijos de los actuales responsables ya ha decidido embarcarse en la empresa.

Virginia Carrasco

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