«Mi hijo es un monstruo»

Rosario Rodríguez con su marido, José Enrique Abuín, con el que tiene una hija. /E. C.
Rosario Rodríguez con su marido, José Enrique Abuín, con el que tiene una hija. / E. C.

«No esperaba esto de él», se lamenta la madre de ‘El Chicle’, mientras el padre defiende su inocencia: «No tiene cojones para matar un ratón», dice

C. B.

Después de evitar a los periodistas y a los propios vecinos durante los últimos días, la familia de José Enrique Abuín Gey hizo ayer sus primeras declaraciones a los medios. Los padres de ‘El Chicle’ hablaron para dos cadenas de televisión y defendieron posturas contrapuestas: mientras la madre se dolía por lo que ha hecho su hijo, sin manifestar ninguna duda sobre su culpabilidad y pidiendo perdón a la familia de Diana Quer, el padre defendió obstinadamente su inocencia. Sin ninguna duda.

«Mi hijo es un monstruo, un asesino. Yo no traje al mundo un monstruo, pero se convirtió en uno. ¡No puedo más!», se lamentó Margarita, la madre de ‘El Chicle’. La mujer hizo estas manifestaciones, salpicadas de sollozos, en la propia parroquia de Taragoña, junto a la vivienda de José Enrique. «Mi hijo es chulesco y no paraba de decir mentiras, pero nunca le vi agresivo o violento. No esperaba esto de él, siento lo que están viviendo. Lo siento como si fuera una hija mía», añadió.

Margarita exigió al asesino confeso de Diana Quer que cuente «toda la verdad, aunque se pudra en la cárcel» y explicó que, estos días, ella ni siquiera se atreve a salir de casa. «Es una vergüenza, un dolor muy grande. Estamos en tratamiento psicológico. ¿Por qué has hecho esto teniendo una hija y una mujer?», planteó. A preguntas de la periodista, detalló que, cuando salía en conversación el caso de Diana Quer, ‘El Chicle’ solía comentar que «el que hubiera hecho eso no tenía perdón». También aseguró que Rosario Rodríguez, su nuera, no sabía por qué su marido le había pedido que dijese que habían estado juntos la noche de la desaparición de la joven.

«Si lo tengo aquí, lo mato»

«Rosario es como una hija para mí y como una hermana para mis hijas. Ella no sabía esto. Dice que no le quiere más, que si tiene que echar toda la vida en la cárcel, que así sea». Margarita comentó que su nuera está «mal», «no por él, sino por su hija y por los padres de Diana», y sostuvo que ‘El Chicle’ siempre se ha comportado correctamente con su propia familia. La madre estaba acompañada por una tía del detenido, Mercedes, que se mostró todavía más tajante en sus reacciones: «Si lo tengo delante, lo mato».

La postura de las dos mujeres contrasta poderosamente con la adoptada por el padre de José Enrique Abuín, que dirigió unas pocas palabras a un reportero una cadena de televisión que lo había abordado delante de la casa familiar: «Eso es mentira, no mata una gallina ni un ratón. ¡No tiene cojones para matar un ratón!», espetó nerviosamente. A su juicio, la Guardia Civil se equivoca y «las cosas se están haciendo mal».

La esposa, la gemela y el clan

Además de ‘El Chicle’, otras personas están cobrando mucho protagonismo. Son su esposa, su cuñada y todo un clan de delincuentes al que pertenecía José Enrique Abuín. «Es más lista que él y sabe demasiadas cosas». Son palabras de una persona que en las últimas horas ha estado cerca de Rosario Rodríguez, la mujer de ‘El Chicle’, que aguantó cinco horas de interrogatorio con actitud fría, sin venirse abajo ni derramar una lágrima.

Cuando le preguntaron si le habían robado alguna vez en su casa, ella, desafiante, casi como si fuera una broma, respondió que sí: «un cubo lleno de mierda y cuatro tanguitas». También contó que le habían envenenado a una de sus mascotas. Así es ella.

De la noche de Diana todo era amnesia hasta que la «invitaron» a recobrar la memoria con la amenaza de que ella podía ser imputada también por la desaparición de la joven. Fue entonces cuando confesó y admitió que no se encontraba con su marido la madrugada del 22 de agosto, cuando se perdió el rastro de Diana.

A la hermana gemela de Rosario Rodríguez nadie le creyó cuando contó que su cuñado la obligó a subirse en un coche y le agredió sexualmente cuando ella apenas tenía 19 años. Su familia no se puso de su parte, tampoco lo hizo su hermana. El antecedente por agresión sexual con penetración consta en la ficha policial de Abuín, en 2005, pero nunca fue condenado. En Asados y en Catoira, el lugar de procedencia de las hermanas Rodríguez y donde sigue viviendo la familia materna, los vecinos dicen que la propia víctima se echó atrás y no acusó a su agresor.

El líder del clan de Os Fanchos, que tiene su base en la vecina localidad de Boiro, es Rafael Rivas –alías ‘Fancho’–, tío de José Enrique Abuín. Para él hacía de recadero, matón o lo que tocase, hasta que lo delató después de la detención en 2007 de varios miembros del clan por un alijo de 19 kilos de cocaína. La delación provocó la expulsión de Abuín de la banda, pero el resto del grupo ha seguido actuando: moviendo pequeñas cantidades de cocaína, robando gasoil, furtiveando, incluso amedrentando y dando palizas. El capo de los Fanchos no entró en prisión por el alijo de cocaína, pero sí por maltratar a su mujer.

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