Hope Hicks, una exmodelo de 28 años e íntima de la familia Trump, nueva directora de Comunicación del presidente de Estados Unidos

Hope Hicks, una exmodelo de 28 años e íntima de la familia Trump, nueva directora de Comunicación del presidente de Estados Unidos

En los círculos próximos al entorno de Trump dicen que es 'un souvenir de la Torre Trump'

COLPISA
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Hope Hicks es ya oficialmente la nueva directora de Comunicación de la administración Trump, después de ocupar el cargo como interina durante un mes. Una de las primeras integrantes de su equipo de campaña y de las ayudantes más antiguas de Trump, Hicks simboliza la lealtad perfecta al presidente al margen por completo de los vaivenes políticos de la administración.

     Con sólo 28 años de edad, una titulación en filología inglesa y ninguna experiencia en el Gobierno, Hicks es la tercera persona en ocupar el cargo de directora de comunicación desde que Trump asumiera la presidencia hace ocho meses y accede a él después del cese súbito de Anthony Scaramucci, que duró menos de dos semanas, y Mike Dubke, que renunció el pasado mayo.

     Ocupó anteriormente los puestos de ayudante personal del presidente y directora de comunicaciones estratégicas. Ahora pasa a ser una de las mejor pagadas de la Casa Blanca (160.000 euros), tiene conexión directa con el presidente y su familia y se le considera intocable en un entorno de fieras luchas de poder entre facciones rivales.

     Hope Hicks es íntima de la familia Trump. Fue modelo un tiempo y trabajó para la firma de relaciones públicas que representaba la línea de moda de lujo de Ivanka Trump. En la misma compañía pasó a trabajar después como relaciones públicas en el negocio inmobiliario de la organización Trump, y de ahí, el millonario le pidió que se integra en el equipo de su campana presidencial como directora de comunicaciones.

     'Souvenir' de otra época

     En los círculos próximos al entorno de Trump dicen que es 'un souvenir de la Torre Trump', una suerte de recuerdo nostálgico de los días del presidente en su vida anterior en Nueva York, alguien que ha caminado la transición hacia su nueva vida en Washington.

     Hicks, que recientemente reclamó los servicios de un abogado, es parte de la lista de interés del fiscal especial Robert Mueller, que investiga la presunta relación ilícita de la ampaña Trump con el Gobierno de Rusia.

     La nueva ocupa ahora uno de los cargos más difíciles de la administración, dado el talante sin freno del presidente a la hora de enunciar sus declaraciones públicas y acostumbrado a lidiar a su aire con la prensa y a regalar a los periodistas titulares sensacionalistas.

     Las complicaciones no se hicieron esperar cuando recientemente en una entrevista con 'The New York Times', el presidente no ahorró palabras para expresar su disgusto y su arrepentimiento por haber nombrado a Jeff Sessions al frente del Departamento de Justicia, y avanzó la posibilidad de despedir al fiscal especial Mueller.

     Hope Hicks era la única persona del área de comunicación de Trump presente durante la entrevista, y para desmayo de muchos en los círculos políticos de Washington, no impidió al presidente hacer unas arriesgadas declaraciones que suponen casi la admisión de obstrucción a la Justicia en el delicado contexto de la investigación que se cierne sobre él personalmente.

     En una administración que se ha visto incapaz de controlar las comunicaciones del presidente, Hicks tendrá que navegar las difíciles aguas de la polémica en el entorno político extremadamente complejo de Washington.

     La joven exmodelo aparece en la lista Forbes de ejecutivos de menos de 30 años con más éxito, se ha mantenido alejada de las apariciones publicas en televisión y otros medios, no tiene ha realizado declaraciones que la comprometan y es conocida por saber hablar con el presidente en el momento y forma oportunos.

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