Kate y Leo, titánicos contra el cáncer

DiCaprio y Winslet mantienen una gran amistad veinte años después de rodar juntos ‘Titanic’ . /C. POLK
DiCaprio y Winslet mantienen una gran amistad veinte años después de rodar juntos ‘Titanic’ . / C. POLK

Los protagonistas de 'Titanic' convocaron tres cenas para recabar fondos y costear un caro tratamiento

I. OCHOA DE OLANO

El mundo de las estrellas cinematográficas no siempre es ufano y distante. Las hay que se mantienen lúcidas y aprovechan su atalaya privilegiada para cambiar el signo fatídico de sus semejantes. Es el caso de Kate Winslet y de su amigo y colega Leonardo DiCaprio. Dos décadas después del naufragio de su historia de amor a bordo del 'Titanic', Jack y Rose han vuelto a hacer tándem para sacar del trágico trance en el que se encontraba Gemma Nuttall, una madre inglesa de 28 años enferma de cáncer.

La actriz interceptó un día, por casualidad, una campaña en la versión inglesa de Change.org encabezada por el entorno de esa joven para que la Sanidad pública británica subvencione el tratamiento de la inmunoterapia. Winslet adivinó enseguida la pesadilla que se ocultaba detrás de la iniciativa. «El año pasado perdí a mi madre por un cáncer de ovarios. Libramos una batalla que duró cuatro años. En ese tiempo lo intentamos todo y fuimos a cantidad de centros. Incluido uno en Alemania donde ofrecen ese tratamiento. Pensé de inmediato que seguramente esa pobre chica no podría permitírselo».

La ganadora de un Oscar por 'The Reader' decidió localizar a la madre de Nuttall para conocer los detalles del caso. La mujer le contó que a su hija le diagnosticaron cáncer de ovarios cuando estaba embarazada; que rechazó el tratamiento que podría salvarle la vida para proteger al feto; que tras dar a luz a su hija, Penélope, con solo veintiséis semanas de gestación, los médicos comprobaron que el tumor se había extendido al cuello uterino; que le dieron entre seis y nueve meses de vida; y que, lejos de tirar la toalla, las dos se habían puesto a buscar otras alternativas para intentar que superara la enfermedad, como la inmunoterapia, en una clínica alemana. Pero, con un presupuesto fuera de su alcance, habían emprendido una campaña de recaudación para tratar de conseguir los 245.000 euros que le costaban las sesiones.

La fortuna se encargaría de hacer llegar el llamamiento a la mismísima Kate Winslet y de convertirla en su hada madrina. «Me dije: 'Bien, es hora de llamar a mi amigo Leo'. '¿Crees que podríamos hacer una cena solidaria o algo así?', le pregunté. Y él me sugirió que subastáramos unas cenas con Jack y con Rose. Y así lo hicimos», acaba de contar la intérprete en el programa de televisión británico 'The morning', al que llamó para sorprender a Nuttall, quien se encontraba allí compartiendo su testimonio.

DiCaprio y Winslet promovieron la rifa de tres cenas con los protagonistas de 'Titanic' y terminaron recabando cerca de un millón de euros. Según explicó la actriz, parte de esos fondos han sido destinados a la fundación que lidera el actor, un gran activista y filántropo medioambiental, para luchar contra la extinción de algunas especies animales. La otra parte ha servido para pagar el tratamiento de Nuttall, quien se encuentra bastante recuperada, y para financiar la asociación de ayuda a personas afectadas por el cáncer que han echado a andar. «Los milagros existen. Me siento bendecida de poder ayudar».

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