Muere Luis de Marcos, el enfermo de esclerosis que reclamó la legalización de la eutanasia

El madrileño ha dejado escrita una carta en la que recalca que «el mínimo exigible a una sociedad desarrollada, civilizada y moderna es el derecho al suicidio asistido»

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Luis de Marcos, uno de los rostros más conocidos de la reivindicación por la legalización de la eutanasia en España, ha fallecido a los 50 años, tras una década enfermo de esclerosis múltiple, que le había paralizado casi todo su cuerpo. Tras su muerte, su esposa, Asun, ha hecho pública una estremecedora carta en la que el madrileño en la que reitera que «el mínimo exigible a una sociedad desarrollada, civilizada y moderna es el derecho al suicidio asistido». Este es el texto íntegro de la misiva:

«Cuando lean esta carta yo me habré ido. He pedido a Asun que cuando emprendiera el viaje a Nanguilima o como se llame el lugar al que vamos cuando dejamos este mundo, la publique.

Simplemente quiero decir que creo que venimos al mundo con alguna misión, para desempeñar algún papel y a mí me ha tocado sufrir una enfermedad que me ha llevado a luchar por uno de los derechos más básicos. Ahora tengo plena conciencia de que el mínimo exigible a una sociedad desarrollada, civilizada y moderna es el derecho al suicidio asistido. Ojalá podáis tener esa salida si llegáis a necesitarla.

Muchas gracias a todos los que de alguna manera habéis apoyado esta causa, que no solo es mía sino de cualquier ser humano».

La reivindicación de Luis de Marcos por la legalización de la eutanasia se plasmó hace unos meses en la creación de una campaña en la plataforma Change.org que, al día de su muerte, han suscrito más de 28.000 personas. Su duro relato comenzaba con estas palabras: «Los dolores insoportables de la enfermedad que me ha tocado me hacen desear abandonar este mundo ya, antes del tiempo que la Naturaleza, pero la legislación española no me lo permite. Las leyes actuales me obligan a pasar por un calvario que ni quiero, ni puedo aguantar, ya que no me permiten acceder a la eutanasia que es lo único que me puede sacar de la tortura que estoy viviendo».

De Marcos explicaba que «el actual protocolo no tiene en cuenta mi criterio, a pesar de estar en pleno uso de mis facultades mentales. Se opta, en cambio, por parámetros ajenos a mí que deciden someterme a un ensañamiento terapéutico cruel». Por esto, pedía a los partidos políticos que abordaran un tema «tan natural como la vida». Y subrayaba: «La eutanasia es la salida compasiva a un drama indeseado, la solución decidida por el enfermo es lo mínimo exigible a una sociedad civilizada».

«Sufrimiento innecesario»

La esposa del fallecido, en declaraciones a la Cadena Ser, ha reclamado reconsiderar la actual legislación, ha agradecido su trabajo al hospital en el que ha estado ingresado su marido hasta unas semanas antes de morir y ha deseado que "nadie pase por el calvario que ha pasado Luis".

Por su parte, la asociación Derecho a Morir Dignamente ha lamentado que De Marcos haya sufrido "dolores insoportables" y haya muerto sufriendo "innecesariamente". "Las sedaciones paliativas, previstas para pacientes terminales aquejados de un gran sufrimiento, deben ser breves y nunca prolongarse durante semanas", señala en un comunicado.

La asociación agradece a Luis de Marcos su lucha por la despenalización de la eutanasia y el suicidio asistido y transmite las condolencias a su familia y amigos.

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