Una mujer adicta a masticar esponjas desde hace diez años

«Me preocupa que mis encías queden completamente destruidas y no quiero ser una anciana»

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Emma Snowdon, de Stockton-on-Tees (Reino Unido) sufre un deseo por masticar esponjas desde hace 10 años. A esta adicción se la conoce como alotografia o trastorno de Pica, un trastorno alimenticio por el que se siente deseo por comer sustancias pocos usuales o tóxicas.

La mujer, que ingiere hasta 14 esponjas a lo largo de la semana, cuenta con consecuencias irreversibles en las encías. “Hay un lado divertido, pero puede ser horrible también, porque no entiendo por qué comenzó o por qué no puedo parar”, cuenta al diario The Sun.

Esta extraña adicción comenzó hace 10 años cuando tenía un absceso en un diente y comprobó que, al poner una esponja fría y masticarla, le calmaba el dolor y era reconfortante. Pero, el hábito continuó. “Me preocupa que mis encías queden completamente destruidas y no quiero ser una anciana”, explica.

La joven no se come las esponjas, sino que las mastica hasta que se desintegran completamente y después las escupe. "Definitivamente siento que es una adicción. Me siento temblorosa hasta que mastico, entonces el alivio es instantáneo. Es como estar realmente sediento, y finalmente poder beber ", señala.

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