Ochenta años de inclusión social

En todo este tiempo, desde la ONCE le hemos dado la vuelta a la imagen de las personas con discapacidad para pasar de la exclusión y la beneficencia a la inclusión y los derechos

Miguel Carballeda. /José Huesca (Efe)
Miguel Carballeda. / José Huesca (Efe)
MIGUEL CARBALLEDA, PRESIDENTE DEL GRUPO SOCIAL ONCE

Permítanme que comience estas líneas con un mensaje prestado del lema publicitario de nuestra campaña institucional: Grupo social ONCE, 80 años de inclusión social. Y lo hago porque refleja con precisión la labor que hemos realizado durante los 80 años de historia de la ONCE, que se cumplen en 2018, y que celebraremos, como siempre, al lado de la ciudadanía, ofreciendo oportunidades de vida para las personas con discapacidad e impulsando así, sociedades mejores para todos y todas.

Este es el objetivo y así nació la ONCE, como un medio para generar expectativas –que nosotros llamamos ilusión– y como una forma de vida para personas ciegas que, luego, pudieron extender su solidaridad al resto de las discapacidades e impulsaron, entre todos, un modelo social sin parangón en Europa y en el mundo. Es lo que nos ha llevado hasta el Grupo Social ONCE, que actualmente genera empleo directo para casi 70.000 personas, el 56% con discapacidad y el 44% mujeres.

Pero déjenme que vuelva a nuestra campaña institucional que celebra estos 80 años y que centra su mensaje en la evolución. Porque, ¿a quién no le gusta la evolución? A todos nos gusta, entendida, claro está, como un camino que nos lleva hacia adelante. Y todos la deseamos y trabajamos por ella para nosotros, para nuestras familias, para nuestra empresa, para la sociedad en definitiva.

En nuestro caso, esa evolución ha supuesto el trabajo acumulado de muchas personas estos años y también de muchas iniciativas revolucionarias: pusimos en marcha la Fundación ONCE para atención a personas con discapacidad; y la Fundación que forma los mejores perros guía del mundo; y la que atiende a las personas sordociegas, grandes excluidos sociales; y la que se solidariza con los ciegos de América Latina; y nuestro grupo de empresas sociales Ilunion, que demuestra que rentabilidad social y económica son posibles.

Hemos demostrado que ya no somos lo que éramos; en estos 80 años le hemos dado la vuelta a la imagen de las personas con discapacidad para pasar de la exclusión y la beneficencia a la inclusión y los derechos. Hemos tratado de demostrar que la diversidad y a la diferencia, son pilares sobre los que tenemos que construir un futuro mejor. El Grupo Social ONCE es sinónimo de compromiso social; somos patrimonio social de toda la ciudadanía porque nacimos, hemos permanecido y seguiremos siempre ligados a la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad.

Nosotros nacimos con la responsabilidad social en nuestro ADN, en nuestro caso, vertida en la necesidad de poner el foco en las personas con discapacidad. Esa vocación social y el espíritu inconformista nos han acompañado durante estos 80 años. Hemos conformado un modelo de generación de ingresos y de solidaridad sin igual en ningún otro país, apoyado en la gestión del juego más responsable del mundo y en su traslación a servicios sociales y empleo para personas con discapacidad.

Hemos demostrado que la acción social es un palanca muy importante de evolución, transformación e impulso del bienestar en la ciudadanía. Una verdadera revolución social que, unida a la profesionalidad, la eficiencia, el esfuerzo, la transparencia y la no menos importante cercanía a las personas, constituyen valores que la sociedad reclama a gritos y sabe valorar. Por todo ello, termino como empecé, reiterando nuestro lema, que es más que eso, es nuestra guía de acción: Grupo Social ONCE. 80 años de inclusión social. Contigo, hacemos de la evolución una revolución.

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