Una pareja recién casada y feliz

David Duque Alario y Ana Capellín González, en una bonita imagen de la pareja que él colgó en su perfil de Facebook./
David Duque Alario y Ana Capellín González, en una bonita imagen de la pareja que él colgó en su perfil de Facebook.

Celebraron su boda el pasado septiembre. El viernes conducían hacia Asturias para celebrar el cumpleaños de ella: ayer hubiese hecho 25

E. C.

Eran jóvenes, felices y tenían toda la vida por delante. La frase, que puede sonar a tópico, describe fielmente a la pareja que formaban David Duque Alario y Ana Capellín González. Él tenía 26 años y ella hubiese cumplido ayer los 25; de hecho, el viernes conducían hacia Avilés, donde pensaban celebrarlo, cuando les sorprendió la muerte en la carretera.

Se habían casado el pasado 9 de septiembre, como dejó constancia Ana en su Facebook, acompañando la noticia con dos fotos, una con su chico y otra con su padre. En realidad, la mayoría de sus publicaciones en la página constituyen una larguísima declaración de amor hacia David. Hay otras imágenes con su familia, de excursión, de alguna de las mascotas que le encantaban... pero casi todo giraba en torno a él. Debía de disfrutar viendo una y otra vez las fotos de su boda. El 3 de enero volvió a actualizar su perfil: en la portada, ella, de novia, mostrando el ramo a la cámara; enmarcada, otra instantánea de la misma jornada, junto a su padre sonriente. Había estado dudando, porque en los últimos días las había cambiado unas cuantas veces: las manos de él y de ella con las alianzas, de novia en unas escaleras, con el traje y el ramo sentada sobre la cama... No sabía con cuál quedarse porque le gustaban todas.

David también colgaba fotos de su familia en esta misma red social; publicaba algún vídeo gracioso y hacía toda la publicidad que podía a la emisora en la que trabajaba, Radio 30 al 1. Y gritaba a los cuatro vientos su amor por Ana. De vez en cuando parecía que le daba el arrebato: «Eres la mujer más maravillosa. Me siento tan afortunado de tenerte a mi lado... Eres preciosa mi vida. Emprendemos un camino maravilloso. Te quiero princesa», escribía el 24 de septiembre pasado, poco después de su boda.

Él se presentaba como locutor de radio. En su última entrada, el día de Reyes, pedía ‘me gusta’ para la página de ‘El Rincón del Bolo’, uno de sus programas. Sobre ella se amontonan hoy los pésames de sus amigos y conocidos. Se ha contado que trabajaba en una empresa del polígono de Barros, pero lo que le entusiasmaba era el micrófono. Nacido en Camargo e hijo de trabajadores municipales, era nieto del exalcalde de la localidad Ángel Duque.

La radio también le gustaba a Ana, hija de un popular zapatero de Los Corrales. Tanto, que llegó a participar como colaboradora en la emisora municipal. Acababa de finalizar sus estudios en materia de asistencia social y estaba realizando sus prácticas profesionales. Ahora, de todo eso sólo quedan recuerdos e ilusiones rotas.

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