Al psiquiátrico por abrir un ataúd para aplicar al difunto «poderes sanadores»

El cementerio de la localidad granadina de Peligros. / ALFREDO AGUILAR

Su esquizofrenia le hizo oír voces de ultratumba al pasar por un cementerio granadino

Y. HUERTAS

Hace un mes se vivió en el cementerio de la localidad granadina de Peligros un esperpéntico episodio que ha llevado ante el juez a su protagonista, un hombre que padece esquizofrenia paranoide. El enfermo, que no se había tomado la medicación, profanó una tumba del camposanto de este municipio «llevado por la firme creencia de hallarse en posesión de poderes sanadores» y «con desprecio al respeto debido a los difuntos y sus sepulturas».

El nicho profanado pertenecía a un vecino que había sido enterrado el fin de semana anterior y, para abrirlo, S.A.C. rompió con una piedra el bloque de cierre, «extrayendo su féretro y aperturando el ataúd para colocar éste abierto con los restos allí contenidos en posición vertical». A continuación, el acusado practicó «el ritual propio de una imposición de manos sobre la cabeza del fallecido».

«Internamiento involuntario en centro psiquiátrico adecuado a su tratamiento y en régimen cerrado por tiempo máximo de tres meses y un día»

Así consta en el escrito de conclusiones provisionales de la fiscalía, que, aunque consideró los hechos constitutivos de un delito contra el debido respeto a los difuntos, solicitó la libre absolución por entender que el acusado se hallaba «con alteraciones psíquicas plenas». No obstante, solicitó que se le impusiera una «medida de seguridad» consistente en su «internamiento involuntario en centro psiquiátrico adecuado a su tratamiento y en régimen cerrado por tiempo máximo de tres meses y un día».

Las fuentes judiciales consultadas informaron de que la defensa del enfermo solicitó el archivo de las actuaciones, si bien finalmente «hubo conformidad» en el mismo juzgado de guardia y aceptó la medida de seguridad interesada por el fiscal, que dejó claro en su escrito que la medida podía ser sustituida en cualquier momento por tratamiento ambulatorio o darse por cumplida en función de su evolución médica. En definitiva, que podrá salir en libertad en cuanto los facultativos digan que ha mejorado. Cuando se produce una conformidad en el juzgado de guardia, según las referidas fuentes, «se declara la firmeza de la sentencia y se envía al Juzgado de lo Penal para su ejecución».

«Brote psicótico»

El fiscal consideró que S.A.C. había sufrido «un brote psicótico» y con ello «la total anulación de sus capacidades intelectivas y volitivas».

Las fuentes precisaron que el hombre fue descubierto por un trabajador del cementerio de Peligros sobre las 17.50 horas y que intervino la Policía Local del municipio. Añadieron que el hombre justificó sus actos en que «pasaba por el camposanto y escuchó voces que lo llamaban». Si pudo romper el nicho fue porque aún no se había colocado la lápida definitiva.

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