Un Gin Planet refrescante y versátil

El Gin Planet llenó Las Delicias hasta la bandera. / A. Flórez / D. Mora

La ginebra gana adeptos y el gin tonic se hace cada vez más fuerte. El destilado más versátil y refrescante reinó ayer en un evento que llenó hasta la bandera Las Delicias en una cita ya clásica del verano con sabor a enebro, a cítricos y mucho más

M. F. Antuña
M. F. ANTUÑAGijón

A Ana María Matute la pillaron los periodistas en capilla para recoger su Premio Cervantes desayunándose un gin tonic. Nunca escondió la escritora su afición a una copa que trasciende las fronteras del cóctel para instalarse en los terrenos del cine, la literatura, un combinado que es aperitivo y digestivo, que abre el apetito, cierra una buena comida y augura una buena noche. Es la ginebra, un destilado que alimentado guerras y pasiones, historias de amor, odio y conflictos, que ha alumbrado formas artísticas en sus botellas y que daría para escribir muchísimos libros mucho más allá de la ficción.

Puede que Hemingway fuera el que mejor definió lo que significa la bebida: «El gin tonic te da una lucidez bárbara», dejó dicho el escritor estaudounidense, que compartía esa pasión con otro icono universal como Marlon Brando, sin olvidar a otro de los nombres míticos unidos al de la ginebra, entre los que siempre nunca falla ese tipo llamado James Bond con licencia para matar que se toma el dry martini «agitado no mezclado». Puede que espiritu de todos ellos se agitara y se mezclara en busca de una lucidez bárbara durante la tarde del jueves en Las Delicias, donde el Gin Planet volvió a llenar su aforo para hacer gozar a gaznetes exigentes con las mejores ginebras y tónicas del mercado y con las mejores combinaciones de ambas, y de algún que otro ingrediente más, con cítricos, especias y otros muchos aromas.

En vaso ancho y en copa balón, el gin tonic fue el combinado estrella  (incluida su versión mini, de la mano de Hendricks), aunque no el único en una tarde noche enfriada con hielo compacto y calentando al amor de las conversaciones. Muchas de ellas, en busca del gin tonic perfecto. Aunque todos saben que la perfección tiene formas múltiples y está sujeta a gustos dispares. Hay tantas gin tonics posibles como amantes del combinando hay en un mundo en que cada vez son más los fans del destilado, en especial en España, que lleva años convertido en territorio predilecto en el que se multiplica la presencia de marcas y crecen los locales especializados. Pero, gustos al margen, los elementos hay una serie de elementos imprescindibles para dar en el clavo: el hielo, compacto y contundente; el vidrio, perfectamente enfriado con ese hielo –o máquina mediante–, la medida justa  de alcohol 50 mililitros, aunque también podrían ser 60) y una buena tónica. Nunca está de más acompañarlo de unas notas cítricas, aprovechar los aceites esenciales de limón o naranja y perfumar con ellos el vaso y el contenido. Solo queda beber y gozar.

Y pensar, si es menester, todo lo que oculta tras la ginebra. «Es un destilado fácil de hacer y por eso mucha gente se ha animado a hacerlo, y luego da mucha versatilidad al tener una amplia gama de botánicos con la que puedes jugar, puedes ir hacia cítricos hacia especiados», apunta Arístides Cruz Sanjuan, brand ambassador de Hisúmer, importador de Botanicals, una de las ginebras más premiadas del mundo y que ayer se pudo degustar en Gijón. Sostiene Cruz que la ginebra es una suerte de alta cocina de la coctelería que permite mil combinaciones. Aunque hay uno que siempre se erige en número uno: «El gin tonic es un combinado fácil de preparar, fragante, aromático y refrescante», subraya. «Hay un gin tonic para cada persona, los temos secos, amargos, florales, cítricos», concluye Cruz Sanjuán.

Hay más. Porque sirve también para alentar y alimentar leyendas, para abonar conversaciones sobre sus orígenes medicinales, sobre el papel que ha jugado en la Historia... Porque la jenever holandesa que pronto los ingleses hicieron suya ha sido alimento de todas las capas sociales, desde pobres soldados a las más distinguidas damas y caballeros de la alta sociedad, y sirvió incluso para combatir la peste bucólica. Es un destilado que por tener tiene hasta su propio Día Internacional de la Ginebra, que se celebra el 10 de junio. Casi un mes después, el Gin Planet agotó entradas para disfrutar de las 22 marcas de ginebra, un pisco chileno y tres tónicas. Que sirvió combinados sin tregua y que incluso mostró al público cómo personalizar su copa.

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