El Comercio

«Sentí que esta era mi final»

El asturiano Jesús Fernández, con la Supercopa, y el jugador del Gran Canaria Kyle Kuric.
El asturiano Jesús Fernández, con la Supercopa, y el jugador del Gran Canaria Kyle Kuric. / ACB PHOTO
  • El castrillonense, de 17 años, operado en marzo de un tumor cerebral, fue invitado por el jugador Kyle Kuric, quien también sufrió esa enfermedad

  • El asturiano Jesús Fernández disfrutó a pie de pista de la Supercopa de baloncesto

Vivió todo el partido desde el banquillo. Así, de primeras, puede sonar un poco frustrante, pero en realidad y situándose en contexto, la aventura fue, para el castrillonense Jesús Fernández, «la mejor experiencia» de su vida.

El joven asturiano, de 17 años, fue operado el pasado marzo de un tumor cerebral benigno. En su etapa de recuperación, uno de sus grandes apoyos fue Kyle Kuric, jugador del Gran Canaria, quien también se enfrentó la pasada temporada a una enfermedad similar. Ya recuperado y a pleno rendimiento, fue precisamente el jugador estadounidense quien guió al equipo canario a la final de la Supercopa de España de baloncesto, disputada el pasado sábado ante el Barcelona en Vitoria. Y allí se encontraba también Jesús.

La idea inicial del castrillonense pasaba por acudir al partido con su familia y animar a Kuric desde la grada: «Cuando compré las entradas para la final de la Supercopa, no sabía nada, yo iba a animar con la pancarta...». Pero todo cogió una velocidad de vértigo gracias a Kuric y al Gran Canaria, que acordaron con la ACB invitar a Jesús a vivir el partido a pie de pista.

«Normalmente, lo que te puedes esperar es llegar a ver al jugador y saludarle, pero tanto el Gran Canaria como su cuerpo técnico, jugadores, directiva y la ACB han sacado el lado más humano del baloncesto», valora Jesús Fernández, quien presenció el encuentro ante el Barcelona como un jugador más del equipo canario. De hecho, al inicio del encuentro, fue presentado por el 'speaker' como un integrante más de la plantilla. «Es un equipo muy acogedor. Sentí que esta era mi final, celebrando cada triple, cada robo de balón, cada defensa... Es la mejor experiencia, sin ninguna duda», afirma el joven, todavía en una nube.

La guinda al carrusel de emociones la puso el triunfo del conjunto amarillo en la final. Se trata del primer título para el equipo dirigido por el técnico Luis Casimiro, y el primero también para Jesús. «¡Chus, nos das suerte, te vamos a llevar para Canarias!», le aseguraban entre bromas y celebraciones.

Mensajes de ánimo

La amistad entre el castrillonense y Kyle Kuric comenzó cuando el jugador estadounidense se enteró de la enfermedad a la que el joven se enfrentaba. «Él ha sido como un amigo más en este proceso de recuperación, el amigo más importante, porque sabía todo por lo que había tenido que pasar», valora Jesús, quien recibía con frecuencia mensajes de ánimo del escolta grancanario.

Este joven apasionado del baloncesto se deshace en elogios ante el detalle que tanto el club como la ACB tuvieron con él, ya que, según asegura, «es inimaginable lo que pueden ayudar a una persona que les admira. Todos han sido unas personas excelentes».

Ahora, Jesús piensa centrarse en sus estudios de segundo de Bachiller y también en regresar a la cancha con el Castrillón, equipo con el que intentará «dar el máximo. Yo pensaba que no podría volver a jugar, pero Kuric me decía que sí, y este año podré volver a sentir lo que se siente en un partido de baloncesto».