El Comercio

Cuatro de cada diez niños de 6 a 9 años tiene exceso de peso

Un niño bebe una taza de chocolate.
Un niño bebe una taza de chocolate. / Archivo
  • El informe Aladino detecta un ligero descenso y advierte que todavía muchos pequeños desayunan mal en casa

El exceso de peso se ha convertido en una crisis de salud pública a nivel mundial en este siglo XXI. No solo por los riesgos propios del sobrepeso, sino porque representa en un factor de riesgo de otras patologías como la prediabetes, la diabetes de tipo 2, la hipertensión, los trastornos del sueño o una peor situación antioxidante. Un problema que, además, va en aumento tanto en adultos como en niños en los países más desarrollados. Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, en 2014, había en el mundo 1.900 millones de adultos con sobrepeso, de los cuales más de 600 millones eran obesos; además, 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso o eran obesos.

En España, el informe Aladino afirma que cuatro de cada diez niños entre los 6 y los 9 sufre un exceso de kilos. Una cifra muy alta, pero que en números globales supone una buena noticia, ya que se ha pasado del 44,5% detectado hace cuatro años en el estudio elaborado por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición para esta franja de edad al 41,3% encontrado en 2011. «Los datos son esperanzadores pero insuficientes y por eso hay que seguir trabajando entre todos para que esta tendencia siga así», aseguró Dolors Montserrat, en su primer acto público como ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad después de su nombramiento e intercambio de carteras.

El estudio indica que hay más chavales con sobrepeso que obesos. Los primeros conforman el 23,2% de los casos (22,4% en los niños y 23,9% en las niñas), mientras que la prevalencia de la obesidad fue del 18,1% (20,4% en los niños y 15,8% en las niñas). En comparación al anterior estudio, la disminución se produce sobre todo entre los pequeños con sobrepeso, es decir, el número de obesos se mantiene igual siendo mayor en los chicos que en las chicas.

El informe estima que la tendencia de exceso de peso es «decreciente», aunque habrá que esperar a estudios posteriores para confirmar esta tendencia, y los factores son similares a los de ediciones anteriores. Por ejemplo, la prevalencia de la obesidad es mayor entre los niños que declaraban que no desayunaban a diario (el 93% sí lo hace) y entre los que tenían un tiempo de sueño inferior a la media (10,2 horas). En lo referente a la primera comida del día, el informe destaca que el desayuno más frecuente entre los casi 11.000 niños encuestados de 165 centros escolares de toda España fue el constituido por un lácteo (leche, batido o yogur) más un alimento del grupo de los cereales (galletas, pan o copos de maíz o avena). El 3,3% de los niños indicaron que habían tomado para desayunar un lácteo con bollería y un 19% añade al anterior menú un zumo. Sin embargo, solo un 2,8% de los pequeños toma un desayuno de calidad: lácteo, cereal y fruta. Y, sorprendentemente, solo uno de cada diez se va al colegio con un vaso de leche en el coleto.

La leche, la reina

Para los pequeños, todo producto lácteo triunfa. Un tercio asegura que toma todos los días leche entera, porcentaje similar de aquellos que consumen leche semidesnatada (29,1%) y yogures, natillas, queso fresco y derivados (28,9%). Uno de cada tres niños afirma que come fruta y pan blanco también cada día; casi todos los días comen verduras (26,3%) y carne (30,1%); siete de cada diez ingiera pasta, pescado y huevos algunos días (entre uno y tres días). Los aperitivos, los caramelos y la comida rápida solo aparece una vez a la semana en la mitad de los encuestados. Y lo que nunca aparece por la mesa son la leche desnatada (89,9%), el pan integral (71,4%) y los refrescos light o sin azúcar (78,8%). Las bebidas refrescantes aparecen solo una vez a la semana en un tercio de las casas.

Además de la alimentación y el sueño, tener una televisión, un ordenador o una consola en la habitación también se asocia a la prevalencia de obesidad: el porcentaje de niños con televisor o DVD en su dormitorio es del 37% entre los que tienen obesidad, y del 22% entre los que tienen un peso normal. Lo mismo ocurre con los que dedican dos o más horas diarias al ocio pasivo, el 29% entre los que tienen obesidad y el 22% entre los que tienen un peso normal. Curiosamente, siete de cada diez niños están apuntados a actividades extraescolares. Por otro lado, el bajo nivel de ingresos económicos de la familia y el bajo nivel educativo de padres y madres también se asocian con mayores presencias de sobrepeso y obesidad, de manera que el porcentaje de niños con obesidad en familias con ingresos menores de 18.000 euros anuales era del 54,8%, mientras que en familias con ingresos mayores o iguales a 30.000 euros, era del 22,6%.