El Comercio

Evita que el running lesione tus rodillas

Evita que el running lesione tus rodillas

  • Carmen (SEvilla)

  • ¿Cuándo el correr pueda causar desgaste en las rodillas? ¿Cómo se puede evitar este problema? ¿Afecta por igual a hombres y mujeres?

La práctica del running es una de las actividades más saludables, no solo para la articulación de la rodilla, sino también para todo el organismo en general. Sin embargo, su mal uso o el abuso de esta puede ocasionar lesiones irreparables en la articulación de la rodilla.

En primer lugar, debemos ser capaces de reconocer nuestras limitaciones: lesiones previas, malformaciones o alteración de ejes, edad (pues a partir de los cuarenta años el cartílago ya ha empezado a perder sus propiedades elásticas), el haber hecho o no anteriormente deporte y un factor muy importante, el peso. Más que ponerse a correr para perder peso se trata de perder peso para correr.

Los consejos que podrían darse son:

-Calzado adecuado y sobre todo amortiguado, ya que la mayoría realizamos esta actividad en asfalto.

-Estudio de la pisada en carrera y no en parado. Es muy importante saber cómo repercute en la rodilla la carga de nuestro peso.

-Práctica progresiva y de forma continua. Se recomienda empezar por distancias cortas, alternando periodos de carrera como los de deambulación al principio y posteriormente carrera más intensa con más suave. Y sobre todo, varios días a la semana y bien repartidos.

-Supervisión de nuestra forma de correr. Para ello, puede ser interesante asistir durante unos meses a un gimnasio, de tal manera que un preparador físico nos enseñe a correr en cinta.

-Perder peso y calentar antes y después del ejercicio físico. Los calentamientos tras la actividad deportiva se recomiendan que sean en frío, una vez que los músculos se hayan recuperado.

-En caso de largas distancias, pensar que es una actividad casi profesional y que es recomendable federarse y aprovechar los beneficios que esto ofrece.

-Y, finalmente, perder peso.

En cuanto a quién afecta más las lesiones de rodilla, si hombres o mujeres, aquí la mujer tiene las de perder. Y esto se debe a que su eje de carga es diferente, debido a la mayor anchura de la pelvis; a que su rodilla proporcionalmente es más pequeña, con lo que soporta más peso por unidad de superficie; y también a una menor masa muscular que estabilice de forma dinámica esta articulación. Otros factores son la mayor frecuencia de problemas rotulianos, así como la mayor incidencia de genu valgo o rodillas en “X” en el sexo femenino. Todo esto hace que la rodilla de la mujer sea más propensa a las lesiones deportivas, aunque más en los deportes de contacto que en el running. Otro aspecto es que, al margen de la práctica deportiva, la degeneración o artrosis de rodilla, que ocasiona sintomatología subsidiaria de tratamiento, es más frecuente en mujeres, siendo en nuestro medio un 18% de la población mientras que en el hombre es un 10%.

Para terminar, un consejo y una aclaración al mismo tiempo: tan indeseable es abusar del running como el sedentarismo para las rodillas. No hay que dejar de mover esta articulación pues el movimiento y la carga son el mecanismo por los que se nutren las células que forman el cartílago.