El Comercio

Imagen de un implante coclear.
Imagen de un implante coclear.

Los implantes cocleares ayudan a la integración laboral

  • otorrinolaringología

  • Uno de cada cinco pacientes con implantes cocleares afirma haberse sentido, antes de tenerlos, discriminado en el ámbito laboral por su hipoacusia

La sordera todavía hoy representa un obstáculo para la integración laboral, problema que puede solucionarse gracias a los implantes cocleares que consiguen mejorar las relaciones interpersonales en el ambiente de trabajo.

Así lo concluyen los expertos reunidos en el 67 Congreso de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) que se celebra estos días en Sevilla. «Muchos pacientes con diferentes grados de hipoacusia o sordera se ven obligados a adaptar su posición laboral, cambiar de trabajo, reducir su horario, dejar de trabajar o, incluso en el peor de los casos, ser despedidos», afirma el doctor Manuel Manrique, presidente de la Comisión de Otología de la SEORL.

Una de las soluciones tecnológicas que permiten recuperar la audición a estas personas y mejorar su calidad de vida son los implantes cocleares.

En España hay 14.500 personas con un implante coclear, el 60% de ellos adultos y más de la mitad mujeres, según datos de la Federación de Asociaciones de Implantados Cocleares de España. «Gracias a ellos, se ha conseguido que cada vez haya menos personas sordomudas en España», asegura el doctor Manrique.

De hecho, según un estudio reciente de la Clínica Universidad de Navarra publicado en la revista 'Acta Otorrinolaringológica Española', el implante coclear confiere a los pacientes una mayor capacidad y satisfacción a la hora de realizar su trabajo. Así, dos tercios de estos pacientes consideran que sus relaciones interpersonales y su sociabilidad en el ambiente laboral mejoraron después de la implantación.

 Uno de cada cinco pacientes con implantes cocleares afirma haberse sentido discriminado en el ámbito laboral por su hipoacusia, según el citado estudio. Además, uno de cada cuatro señaló que la sordera era un impedimento a la hora de obtener un ascenso laboral.

Y es que la sordera afecta al desarrollo intelectual, individual y social de quien la sufre, «lo que puede repercutir de forma negativa en las oportunidades educativas y de empleo, además de incrementar la fatiga, reducir la autoestima y, en general, generar sentimientos de exclusión», comenta el doctor Manrique, coordinador del estudio.

Se estima que un 8% de la población española padece hipoacusia de cualquier grado, según datos de la SEORL. «Se trata de un motivo de consulta muy frecuente en Atención Primaria y sobre todo en las consultas de Atención Especializada de Otorrinolaringología, tiene diferentes grados y puede estar causada por múltiples patologías», según el doctor Manrique.

En cuanto a sus consecuencias, además de las ya citadas para el caso de los adultos, destaca «el condicionamiento de la vida personal  y social de los niños, y afecta también a la adquisición y desarrollo del lenguaje, así como a su formación escolar, académica y cultural», agrega el experto.

La introducción del implante coclear, así como el desarrollo de nuevas tecnologías, «han revolucionado el tratamiento de las sorderas y permitido que los niños implantados se puedan integrar de manera normal en el mundo de los oyentes», observa el doctor Manrique.

El implante más pequeño

Así, este doctor junto con el doctor Carlos Cenjor, realizaron el pasado sábado desde el Congreso de SEORL la primera cirugía en España en 3D con el implante coclear más pequeño del mundo.

Éste permite preservar la audición con el menor daño sobre los tejidos del oído, tiene el electrodo más fino de longitud completa del mundo y permite una estimulación más eficaz al ubicarse más cerca del nervio auditivo. Además, la inserción es menos invasiva y minimiza el impacto en las delicadas estructuras del oído interno.

Colocación del implante

Los implantes cocleares son dispositivos que sustituyen al oído externo, medio e interno, capaces de recoger los sonidos, transformarlos en estímulos eléctricos para transmitirlos al nervio auditivo, y restablecer el flujo de información auditiva que llega al cerebro. «La mayoría de los pacientes muestran mejoras en la percepción del sonido con el implante coclear respecto a su situación preimplante con audífonos, incluso podrán hablar por teléfono y escuchar música», señala el doctor Manrique.

El implante coclear se coloca  «mediante un procedimiento quirúrgico que requiere la presencia de otorrinolaringólogos para decidir su indicación, efectuar la cirugía y realizar el seguimiento de las posibles complicaciones médicas tempranas o tardías», subraya el doctor Manrique.

Además, será necesario contar con programadores para realizar la telemetría intraoperatoria, ajustar los parámetros del dispositivo a las características particulares de cada persona y alertar de los posibles fallos técnicos. «El proceso se completa con la rehabilitación logopédica para que el paciente aprenda a sacar partido al dispositivo», afirma.

El tratamiento del implante coclear «debe hacerse en hospitales especializados, que dispongan de los recursos personales necesarios y de un número de pacientes suficiente como para asegurar una mínima experiencia de los componentes del equipo implantador», concluye.

En España hay más de 40 centros implantadores de la sanidad pública y siete de la sanidad privada, según datos de la Federación de Asociaciones de Implantados Cocleares de España.