El Comercio

En la imagen, los investigadores participantes en el estudio: Juan Carlos Ruiz, Gonzalo de la Casa y Auxiliadora Mena.
En la imagen, los investigadores participantes en el estudio: Juan Carlos Ruiz, Gonzalo de la Casa y Auxiliadora Mena.

Identificado un posible marcador biológico del trastorno esquizofrénico

  • psicologia

  • Podría permitir el diagnóstico de personas propensas a padecer una determinada patología, incluso cuando no están presentes los síntomas de la enfermedad

Investigadores del Laboratorio de Conducta Animal y Neurociencia de la Facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla y del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS) han publicado un reciente estudio en el que se confirma un posible biomarcador del trastorno esquizofrénico. Un biomarcador consiste en una característica biológica que está presente en personas que son propensas a padecer una determinada patología, incluso cuando no están presentes los síntomas de la enfermedad.

«Hemos comprobado que la respuesta natural de sobresalto ante un sonido intenso que ha venido precedido por otro de menos intensidad está alterada en personas con esquizofrenia. Esto ya se sabía, pero lo novedoso de la investigación es que hemos registrado el reflejo de sobresalto en dos momentos diferentes para cada uno de los trece pacientes que han participado en el estudio: al poco tiempo del ingreso en el hospital, cuando los síntomas eran muy evidentes, y tres meses después del alta, cuando los síntomas ya habían remitido. Lo que hemos observado es que la alteración del reflejo se produce en ambos períodos y ese es precisamente uno de los más importantes criterios de un biomarcador: que esté presente aunque no se manifieste la patología», explica el profesor de la US, Gonzalo de la Casa.

La identificación de biomarcadores permite el desarrollo de pruebas simples y rápidas que indiquen la posible propensión a la aparición del trastorno, aunque hay que tener en cuenta que la presencia del biomarcador no indica que la enfermedad se vaya a desarrollar necesariamente. «Hay evidencias de que familiares en primer grado de las personas con esquizofrenia suelen mostrar una alteración similar del reflejo de alerta y, a pesar de ello, estas personas nunca llegan a desarrollar la enfermedad», aclara este investigador.

Así se hizo el estudio

Para el estudio se registró la intensidad de la respuesta muscular responsable del parpadeo a través de unos electrodos colocados cerca de uno de los ojos. Mientras la persona tiene puestos los electrodos se presentan diferentes sonidos que producen respuestas de sobresalto que dan lugar a la contracción muscular que le sirve al organismo para enfrentarse a un posible peligro.

«El sonido hace que nos pongamos inmediatamente en tensión (la respuesta de alerta), lo que facilita la huida o el enfrentamiento a la situación de peligro potencial. Esta respuesta de alerta la podemos modificar en el laboratorio presentando justo antes del sonido intenso un sonido más débil. Desde que percibimos ese sonido débil hasta que analizamos su significado se produce un bloqueo temporal en el sistema nervioso que impide la entrada de cualquier otro estímulo hasta que no se haya analizado completamente el significado del anterior. Debido a este bloqueo, el sonido intenso no se percibe con toda su intensidad y la respuesta de alerta ante el mismo es mucho menor que cuando se presenta solo. Este proceso de bloqueo, que recibe el nombre técnico de inhibición prepulso, es de muy corta duración ya que se extiende aproximadamente hasta 100 milisegundos tras la presentación del estímulo débil, y parece estar en la base de una percepción adecuada y ordenada del mundo que nos rodea», explica el investigador.

Este artículo, en el que ha participado también una investigadora de la Universidad El Bosque de Colombia, es el resultado de más de cuatro años de investigación en colaboración con el área de Psiquiatría del Hospital Virgen del Rocío.

Futuro

Este grupo de investigación se centra ahora en analizar las posibles diferencias entre la esquizofrenia y otras patologías como el trastorno bipolar. También analizan el efecto de diferentes fármacos sobre la normalización de los procesos que se estudian en los pacientes. En concreto, se trata de experimentos con animales en los que, partiendo de modelos que simulan la sintomatología de la esquizofrenia, los investigadores analizan el efecto regulador de diferentes fármacos sobre el fenómeno de la inhibición prepulso.