El Comercio

Agotados por el 'multitasking'

El 'multitasking' provoca estrés y disminuye el rendimiento.
El 'multitasking' provoca estrés y disminuye el rendimiento. / R.C.
  • Solemos recibir llamadas, contestar whatsapps, mantener al día las redes sociales… todo al mismo tiempo. La multitarea consume demasiada energía, y muchas veces nos hace ser menos

El término ‘multitarea’, más conocido por su referencia en inglés ‘multitasking’, hace referencia a los sistemas operativos modernos, que permiten que varios procesos y funciones se ejecuten simultáneamente. Esta palabra se utiliza también para aquellos usuarios que realizan al mismo tiempo varias acciones a través de sus dispositivos móviles. Revisar el email, contestar los mensajes recibidos a través de Whatsapp, subir una foto a Instagram, compartirla en el perfil de Facebook, responder a los ‘me gusta’ de los amigos de la red social, leer una revista online… La tecnología nos permite hacer tantas cosas como ventanas de navegadores o aplicaciones tengamos abiertas en nuestro móvil. Y no importa si se está en un lugar de trabajo o en un entorno de ocio o al aire libre.

Pero ¿cómo repercute esto en nuestro cerebro? ¿Estamos hechos para realizar todas estas acciones a la vez y seguir siendo productivos? «Aunque hayamos mantenido durante muchos años la falsa ilusión de ser ‘multitarea’, en realidad el cerebro humano no es multitarea», asegura la psicóloga Monika Salgueiro Macho, doctora en Neurociencias e investigadora del Instituto de Investigación Sanitaria BioCruces-HRi. «El cerebro está preparado para tener la capacidad de centrarse en un única tarea y ser eficiente en ella, pero no para dividirse. Cuantas más tareas realizamos más cambios le obligamos a hacer y cada uno de estos cambios de atención entre las diferentes tareas supone un consumo de energía extra para el cerebro, que va agotando sus recursos».

Un estudio publicado en la revista Science, comprobó, a través de imágenes obtenidas con resonancia magnética, que cuando el cerebro realiza una sola tarea se activa la parte frontal, que está relacionada con la toma de decisiones y el razonamiento, concretamente unas áreas, el córtex cingulado anterior y la corteza premotora. Al hacer dos tareas al mismo tiempo el cerebro se dividió y la parte localizada en el hemisferio cerebral izquierdo se encargó de la tarea principal y el derecho de la secundaria. De esta manera más o menos se podían ejecutar las dos tareas a la vez siendo relativamente eficaces, productivos.

Sin embargo, cuando la cantidad de tareas que se hacían simultáneamente aumentó, el cerebro empezó a alternar la atención sin dedicar ningún área específica a cada una, lo que disminuyó significativamente el rendimiento y la productividad, y se cometía el mayor número de errores. Por lo tanto, la costumbre, ya extendida, de abrir diez o veinte ventanas del navegador, con el móvil encima de la mesa al que prestamos atención cada vez que pita o vibra, mientras estamos atentos a las notificaciones de las redes sociales y a los correos electrónicos que van llegando… todo esto fuerza al cerebro y le hace trabajar a gran presión, con lo que pierde rendimiento.

Sin embargo se ha comprobado que el individuo tiene la sensación de mantener una capacidad alta de trabajo con eficacia, lo que es una falsa ilusión debido a un proceso químico desencadenado por la dopamina. «Esa sensación de cierta satisfacción cuando estamos muy ocupados tiene que ver con la dopamina, un neurotransmisor que se libera en determinadas áreas del cerebro, llamado la hormona del placer, porque está relacionada con que las cosas nos atraigan más y nos gusten, e incluso es la que explica mucha de las adicciones a sustancias o a diferentes conductas», explica la doctora Salgueiro Macho. «Cuando nos exponemos a algo novedoso, a algo atractivo como puede ser un nuevo mail o una publicidad nuestro cerebro libera gran cantidad de dopamina y nos engancha».

La primera consecuencia es el estrés. «Además de dopamina, se liberan otros tipos de neurotransmisores y hormonas como adrenalina, que nos mantiene activos y preparados para la acción, y cortisol, la hormona del estrés por excelencia, que crea irritabilidad, ansiedad y sensación de sobrecarga», dice Salgueiro Macho. «Si esta situación se mantiene durante algunas horas, se agota la glucosa, que es el combustible del cerebro, y ocasiona agotamiento físico y mental, como si se hubiera corrido una maratón».

Autodisciplina

Ahora bien, no resulta fácil dar unas pautas para prevenir esta forma de adicción que atenta contra la productividad e incluso la salud, debido a que en esta época prima la simultaneidad y se premia el estar conectado permanentemente, junto a una presión social para responder de inmediato a correos y mensajes.

«En este panorama es difícil plantearse estar sólo concentrado en una única tarea, aunque probablemente el truco sea la autodisciplina, el planificar con antelación cuáles van a hacer las tareas importantes del día y en torno a esas tareas organizar el resto», señala la experta. «Cuando la multitarea se convierte en una intrusión contante que impide que hagamos lo que verdaderamente tenemos que hacer, surge el problema. Nos hemos metido en un círculo vicioso, porque el cerebro no está preparado para ignorar estas señales, y no se le concede el espacio y el tiempo que merece cada tarea y acción. Sería muy útil desconectar las notificaciones para concentrarse en una sola actividad y descansar de la pantalla cada media hora o cuarenta minutos para levantarse, moverse, caminar, beber agua».

Muchas tareas, más estrés

¿Qué ocurre en nuestro cerebro cuando realizamos varias tareas a la vez? El cerebro debe estar cambiando la atención alternativamente a una y otra, y esto además de hacer que se libere dopamina y otras hormonas o neurotransmisores como la adrenalina (que nos mantiene activos, alertas para la acción) y el cortisol (la hormona del estrés por excelencia), provoca que al producirse estas en exceso se puedan padecer problemas de sueño, ansiedad, agotamiento físico y mental, y a largo plazo, podrían aparecer otras consecuencias más graves de salud.