Atropella mortalmente a un joven en Navarra, limpia la sangre al llegar a casa y se echa a dormir

Lugar donde se produjo el atropello.
Lugar donde se produjo el atropello. / DIARIO DE NAVARRA
  • En el suceso resultaron heridas otras dos chicas. La juez ha decretado el ingreso en prisión sin fianza para el acusado, de 28 años, que dio un volantazo para «quitarse el cuerpo» del capó de una de las víctimas

La juez de guardia de Tudela, en Navarra, ha decretado el ingreso en prisión comunicada y sin fianza para el conductor acusado del atropello mortal de Carlos Pellejero Remacha, estudiante de 21 años de enfermería de la universidad de Zaragoza, el pasado domingo, quien ha declarado que «no se apercibió de haber atropellado a personas». Al detenido, según recoge el auto de prisión provisional dictado por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Tudela, se le imputa un delito de homicidio imprudente realizado con vehículo a motor, un delito contra la seguridad vial, un delito de omisión del deber de socorro y un delito de imprudencia grave.

El suceso ocurrió el 16 de abril pasadas las 20:00 horas y en el mismo también resultaron heridas dos chicas de 20 y 21 años, vecinas de Tudela, que fueron trasladadas al hospital Reina Sofía. Los tres jóvenes habían acudido a una comida popular que se celebra el Domingo de Resurrección y regresaban a Tudela por un camino conocido como de 'Las Norias' cuando fueron arrollados por el turismo, cuyo conductor se dio a la fuga, aunque fue posteriormente localizado en su vivienda de Milagro, de la que salió de forma voluntaria para ser detenido.

El acusado, A.L.P.C., ha prestado declaración esta mañana en una comparecencia en la que el ministerio Fiscal ha pedido prisión provisional, comunicada y sin fianza, solicitud a la que se ha adherido la acusación, mientras que la defensa ha demandado su puesta en libertad.

Volantazo para «quitar el cuerpo» del capó

Según el atestado policial, el investigado iba circulando con su vehículo por un camino a una «velocidad excesiva», tal y como señalaron los testigos ante la Policía Foral. Una versión que corroboraron quienes le acompañaban en el vehículo, que reconocieron que «iban asustados de la forma en que conducía».

De esa manera, cogió una curva a excesiva velocidad y arrolló al joven Carlos Pellejero, que resultó fallecido, y a su chica Claudia CC y su amiga Maite R, que han tenido lesiones que requirieron de su ingreso hospitalario. En el atestado consta que una de esas jóvenes en el momento de ser atropellada había quedado en el capó de dicho vehículo, y que para «quitarse el cuerpo» dio un volantazo, lo que le hizo caer al suelo.

Una vez ocurrido el siniestro, según se apunta, el investigado siguió su camino sin parar, y cuando uno de los ocupantes le dijo que frenara, paró, y en ese momento se bajaron los dos que viajaban con él, a los que les instó a no decir nada.

Consumo de cocaína y cannabis

Del atestado y averiguaciones policiales se infiere, que siguió conduciendo hasta parar en un campo donde quitó cristales de la luna delantera, que había quedado desquebrajada, y siguió su ruta, previsiblemente, hasta su domicilio familiar en Milagro, donde metió el coche en el garaje e intentó «limpiar los restos de sangre».

Una vez identificado, y después de no atender la llamada telefónica de un miembro de la Policía Judicial, agentes de la Guardia Civil acudieron a su casa y tras varios intentos lograron hablar con él y les reconoció los hechos, tras lo que salió de la casa y fue detenido. En la prueba que se le practicó a las 2:40 horas dio positivo en cocaína, según el atestado, que añade que en su declaración reconoció que había consumido además de cannabis.

En su declaración ha señalado que en el camino había más vehículos y grupos de gente y que no se apercibió de haber atropellado a personas, pero se sintió asustado y se fue del lugar. Ha reconocido que paró a quitar los cristales y que fue a su casa, metió el coche en el garaje, le contó lo sucedido a su madre y se metió en la cama donde se quedó dormido.

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