Encuentran un bote de cloroformo a 700 metros del lugar en el que desapareció la pequeña Lucía

Lugar donde hace dos semanas se localizó el bote de cloroformo. / SUR

Un joven lo descubrió a mediados de agosto, pero no se lo contó a nadie hasta hace tres semanas, lo que ha permitido que la Policía Local lo encontrara

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El caso de la pequeña Lucía Vivar sigue rodeado de incógnitas y los avances en la investigación sobre lo que le ocurrió no hacen sino suscitar más preguntas. El último hallazgo, desde luego, contribuye a arrojar más sombras sobre el trágico final de la niña de tres años encontrada muerta en las vías del tren el pasado julio en la localidad malagueña de Pizarra. Y es que acaba de salir a la luz que apenas dos semanas después de que se hallara su cadáver, un joven que hacía botellón con sus amigos encontró un bote vacío de cloroformo en un cañaveral próximo a la vía.

Según ha recogido el diario SUR, el joven, menor de edad, no habló a nadie de su hallazgo por miedo ante el revuelo suscitado por la muerte de la pequeña. Pero el 21 de octubre acabó contándo a su pandilla que había visto una bote de cloroformo entre unos matorrales situados cerca del centro de formación de Pizarra, que está situado en un polígono industrial, a 685 metros de la estación y en la misma dirección que, supuestamente, tomó la pequeña Lucía cuando desapareció del lado de sus padres. En línea recta, el cañaveral queda a 167 metros de la vía, a la que se puede acceder por un agujero en la alambrada que está justo a esa altura.

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Al tener noticias del hallazgo, la Policía Local contactaron con los jóvenes y les pidieron que les acompañaran hasta el sitio donde uno de ellos decía haber visto el cloroformo. Cuando acudieron al lugar, el bote seguía allí, aunque la etiqueta estaba bastante más deteriorada. Fue recogido y entregado en el cuartel de la Guardia Civil.

Fuentes próximas a la investigación consultadas por SUR restaron importancia a este hallazgo y subrayaron que, a priori, no hay «conexión temporal ni técnica» entre el bote de cloroformo hallado en el polígono y el caso de Lucía, ya que no se ha encontrado ni un solo indicio de que la menor hubiese sido narcotizada, como tampoco se detectaron en la autopsia ni en las pruebas de laboratorio signos de lucha, de agresión sexual ni restos de ADN que no pertenecieran a sus padres. No obstante, varios expertos apuntan que las sustancias inhaladas con metabolización respiratoria, como el cloroformo, que tiene «una vida muy corta» en el organismo, suelen desaparecer pronto del cuerpo, por lo que es difícil descubrirlas en una sala de autopsia.

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