Repulsa unánime a un ataque «brutal»

FIDMA. Acto de homenaje en la Feria de Muestras. / DAMIÁN ARIENZA

Instituciones y partidos apelan a «la unidad de los demócratas» como receta frente al terrorismo y aplauden la labor de las fuerzas de seguridad

A. SUÁREZ OVIEDO.

Duelo y silencio en calles y plazas de Asturias en el día después de los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils. Rostros serios y pensativos en las numerosas concentraciones que a mediodía se repitieron en distintos puntos de la región, frente a ayuntamientos e instituciones varias, con el mensaje unánime de condena a unos actos «brutales», tal y como los definió el presidente del Principado, Javier Fernández, que encabezó la convocatoria a las puertas de la Junta General. Los portavoces de todos los partidos apelaron a «la unidad de los demócratas» como receta frente a la amenaza violenta.

«Hoy todos somos Barcelona». La frase, del director de la Feria de Muestras de Gijón, Álvaro Muñiz, resume con precisión el sentir de los asturianos que se acercaron a las numerosas concentraciones en repulsa por los atentados y en solidaridad con las familias y sus víctimas. Por perfil institucional, quizá la más representativa fuese la que tuvo lugar a las puertas de la Junta General, a la que asistieron miembros del Gobierno, diputados, trabajadores de la Cámara y también ciudadanos que transitaban en esos momentos frente a la sede del Parlamento y que se detuvieron en la acera para sumarse al homenaje. El presidente del Gobierno ejerció como portavoz para hacer oír la condena de la comunidad a un «atentado brutal» y para trasladar tanto la solidaridad con las víctimas y los suyos como el respaldo a la labor de las fuerzas de seguridad del Estado en unos tiempos en que, dijo, hay que conciliar libertad y seguridad.

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La reacción de la clase política y de las instituciones fue unánime en la apuesta por la unidad de todos frente a la amenaza terrorista. En esos términos se expresó el presidente de la Junta General del Principado, Pedro Sanjurjo, que habló de una respuesta «firme y unida» de la sociedad ante estos ataques. Un mensaje en el que ahondó el portavoz parlamentario del PSOE, Marcelino Marcos, que instó a «ir todos de la mano para luchar contra esta lacra». La presidenta del Partido Popular, Mercedes Fernández, celebró por su parte la labor «sigilosa, callada y eficaz» de los cuerpos y fuerzas de seguridad.

Apoyo al Gobierno

«Que ahora no cunda el reguero de la exclusión, complemento perfecto a la internacional del terror», añadió el portavoz de Podemos, Emilio León. Gaspar Llamazares, de Izquierda Unida, añadió que «no hay argumento político o religioso para usar la violencia contra inocentes». La presidenta de Foro, Cristina Coto, expresó su «apoyo inequívoco» al Gobierno español en su lucha por «erradicar el terrorismo». Y el portavoz parlamentario de Ciudadanos, Nicanor García, urgió «la unión de todos los demócratas, sin distinción de ideologías o colores», y abogó por adoptar medidas para tratar de evitar que este tipo de sucesos se vuelvan a repetir.

Los actos de repulsa se sucedieron por distintos puntos de Asturias, especialmente ante los ayuntamientos. Multitudinarias fueron las convocatorias a las puertas de los consistorios de Gijón y Oviedo, donde se colgaron banderas catalanas. La plaza Mayor de Gijón, habitualmente bulliciosa, enmudeció durante unos minutos pese a estar llena de vecinos y turistas. A las puertas de la institución, representantes de todos los partidos, con la alcaldesa, Carmen Moriyón, al frente, guardaron un respetuoso silencio. Entre los presentes estaba la diputada catalana y vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, que se encuentra estos días de vacaciones por Asturias y que confesó que el atentado de Barcelona representó un golpe «especialmente duro» por haberse producido en su ciudad. Habló de las Ramblas como un espacio que es «ejemplo de diversidad» y criticó que el terror haya intentado «arrebatar la luz» de un rincón emblemático de la ciudad. Como los políticos asturianos, apeló a «la unidad sin fisuras» de los demócratas en defensa de una sociedad «abierta, democrática y tolerante» como, aseguró, es la española.

También fue muy populosa la concentración frente al ayuntamiento de Oviedo. Allí estaba el alcalde, Wenceslao López, o la vicesecretaria general del PSOE, la asturiana Adriana Lastra, entre otros. El regidor envió una carta al Ayuntamiento de Barcelona en la que calificaba el atentado como acto «cobarde y dramático» y en la que añadía que las dos ciudades «estarán siempre unidas en la defensa de las convicciones democráticas». La primera teniente de alcalde, Ana Taboaba, señaló que está en contacto permanente con la concejala de Participación Ciudadana y Distritos de Barcelona y que en breve confía en poder comunicarse con la alcaldesa, Ada Colau.

En Oviedo hubo más actos de homenaje a los fallecidos en Barcelona. Lo hicieron los sindicatos y también varias decenas de personas se reunieron a las puertas de la Catedral, donde hubo aplausos después del minuto de silencio. El arzobispo, Jesús Sanz Montes, se dirigió a los presentes para señalar que «asistimos a un macabro acto terrorista que ha segado la vida de tantos inocentes. Pedimos al Dios de la paz y no al Dios falso que incita al terrorismo para que cambie los corazones y acoja con bondad a los que son víctimas de la barbarie».

Emoción

La emoción llegó también a la Feria de Muestras de Gijón, donde el minuto de silencio concluyó con un largo y sentido aplauso de los asistentes, algunos de los cuales no pudieron contener las lágrimas. El sentir general lo resumió el director de la Fidma, Álvaro Muñiz: «Hoy todos somos Barcelona». En una improvisada comparecencia, Muñiz consideró que lo acontecido en Cataluña es «un sinsentido» e instó a todos a «tener la cabeza fría» y a evitar que la amenaza del terrorismo modifique el estilo de vida de la ciudadanía. «Cuatro cantamañanas no nos pueden amedrentar. No puede ser. Seguro que su Dios les pasará factura», clamó. En la feria hubo llamamientos por megafonía para donar sangre, con una respuesta satisfactoria.

Convocatorias y mensajes similares se repitieron por toda la región, en ayuntamientos grandes y pequeños: Avilés, Siero, Mieres, Langreo, Villaviciosa... En todos los casos con muestras de cariño a las víctimas y sus familias, de apoyo a la labor de las fuerzas y cuerpos de seguridad y de apelación a la unidad para combatir el terrorismo. El riesgo cero «no existe» frente a este tipo de ataques, apuntó el concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Gijón, Esteban Aparicio, que precisó que las instituciones hacen todo lo posible dentro de su ámbito de actuación para estar preparados frente a estas situaciones. «Confío en conseguir la derrota de estos indeseables con la unidad de todos», remachó.

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