Las televisiones tendrán que volver a mudarse

Las televisiones tendrán que volver a mudarse

En 2014, la primera resintonización costó 200 millones a las arcas públicas pero el segundo dividendo digital tiene aún una factura incierta

J. A. B.

Los instaladores de antenas atisban ya el negocio, e incluso probablemente mayor que en el primer dividendo desarrollado entre 2012 y 2015, aunque no sólo para ellos. El motivo, apuntan los expertos, es que esta vez puede que no baste con actualizar los receptores de la señal, sino también los televisores que la emiten en cada hogar.

Al tener que liberar la banda de 700 MHz del espectro radioeléctrico para dejar paso a las operadoras y su desarrollo de redes 5G, toca buscar nuevo acomodo al medio centenar de canales actuales de la televisión digital terrestre (TDT), entre estatales y territoriales. En el camino, por falta de frecuencias suficientes, pueden eliminarse una docena.

Hay pocas alternativas -amén de usar parte de las reservadas a Defensa-, y una pasa por un nuevo estándar tecnológico, el DVB-T2 (la televisión digital actual es la DVB-T), que mejora la señal y permite ocupar menos ancho de banda. Países como Italia, Rumanía y Finlandia ya lo utilizan; República Checa está en mudanza. En la UE se estima que hasta 16 Estados lo tendrán completo en 2022, mientras ocho usarán un sistema híbrido.

Entonces, ¿cuál es la pega? Pues que no todos los televisores están preparados para ello. En teoría, los nuevos modelos que se vienen vendiendo desde hace tres años sí estarían adaptados, pero se desconoce cuántos suponen del parqué actual.

Más información en www.elcorreo.com.

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