El Comercio

Una vuelta al mundo por los sabores y las compras

La zona de los 'food trucks' es parada obligada para todo aquel que quiere reponer fuerzas y tomarse un respiro entre tanta tecnología punta.
La zona de los 'food trucks' es parada obligada para todo aquel que quiere reponer fuerzas y tomarse un respiro entre tanta tecnología punta. / FOTOS: DANIEL MORA
  • Los 'food trucks' y el market son parada obligada en el certamen. Casi una decena de 'gastronetas' se encargan de calmar el hambre de los asistentes

Entre partida y partida toca reponer fuerzas. Hasta hay quien acude al FIMP con una idea previa de cuál va a ser su menú para comer, merendar o cenar ese día. Porque en la cita consagrada al ocio, las nuevas tecnologías y los videojuegos también hay espacio para descansar dando cuenta de buena gastronomía y la posibilidad de volver a casa con un recuerdo del certamen en forma de peluche, figura, camiseta o cartel.

Casi una decena de 'gastronetas' se encargan de calmar el hambre de quienes este fin de semana van al recinto ferial Luis Adaro de Gijón a pasárselo bien y, de paso, evitar la lluvia. «He comido un hot roll de salmón en Con Palillos y estaba riquísimo», aseguraba sobre el 'food truck' especializado en comida japonesa la joven Paula Gallego, quien ayer cogió un autobús de Luarca con destino a Gijón para no perderse el FIMP 2016. Las hamburguesas y las patatas fritas con salsas variadas, habituales cuando de comida rápida se trata, eran los tentempiés favoritos del público. Elaboraciones típicamente americanas compartían protagonismo con propuestas que fusionaban productos de este y aquel lado del Atlántico, como las que proponen en Janus' Dream o La Pepita. El toque asturiano corría a cuenta de Latores y el diferente lo ponía La Pavoneta. Del dulce, demandado a la hora de la merienda, se encargan Ma Petite Creperie y los puestos de yogures y gofres dispuestos por el recinto.

El país del sol naciente es tan protagonista en el FIMP que no solo está representado por la mayoría de videojuegos y dispositivos puestos al alcance de todos los públicos y por la gastronomía. El market del FIMP, dispuesto en el medio del pabellón central, el dedicado a los videojuegos, también se lleva muchas miradas. «La gente mira mucho, aunque no todos se animan a comprar de primeras», explica Javi Blanco, de Darsies, llegado directamente desde Alicante. «De lo que más se está vendiendo es de 'Overwatch' y de 'Dragon Ball' y, sobre todo, figuras y peluches», continúa. «En Asturias tenemos buen mercado, solemos venir a diferentes eventos y hay bastante cultura de comprar», apunta Ana Martínez, de Hoogie Boogie y también llegada desde Alicante.

Coches en miniatura, camisetas y hasta pequeños drones -que tan pronto están sobre el mostrador como sobrevolando el recinto- son también algunos de los recuerdos que el público que visite el FIMP puede llevarse a casa.