El Comercio

Mentes brillantes para cambiar el mundo

El alcalde del Ayuntamiento de Jun, considerado el padre de la Teledemocracia Activa, junto a Campo Vidal.
El alcalde del Ayuntamiento de Jun, considerado el padre de la Teledemocracia Activa, junto a Campo Vidal. / Efe
  • El Teatro Circo Price acoge por quinto año consecutivo a 21 de los cerebros más privilegiados a nivel mundial para compartir sus conocimientos sobre el presente y el futuro de la humanidad

21 cerebros privilegiados y 21 minutos de intervención para cada uno para exponer sus conocimientos sobre educación, creatividad, filosofía, ciencia o tecnología. El Congreso de Mentes Brillantes que el Teatro Circo Price de Madrid ha acogido durante las jornadas del jueves y el viernes ha supuesto un excepcional cruce de ideas que afectan al presente y futuro de la humanidad, con invitados de excepción como el ingeniero colombiano Jorge Reynolds Pombo, artífice del primer marcapasos artificial que, según destacó en la inauguración del congreso la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, “ha salvado la vida a 78 millones de personas” desde su invención hace ya 54 años.

Durante dos jornadas, los 21 ponentes han abordado bloques temáticos que englobaban aspectos tan dispares como ‘Educación y libertad’, ‘Superacción’, ‘El compromiso creativo’ o ‘Ideas para cambiar el mundo’, todo ello moderado por el presidente de la Academia de las Artes y de las Ciencias de la Televisión, Manuel Campo Vidal.

@policia, comunicación eficaz

El quinto bloque que cerró el congreso, ‘Tecnología Infinito.0’ se inauguró con la charla de Carlos Fernández, máximo responsable de la comunicación en redes sociales de la Policía Nacional, un gran ejemplo de gestión eficaz de la interacción entre un organismo y los ciudadanos cuyo máximo exponente es su cuenta de Twitter -@policia-, que pasó de los 3.000 seguidores en 2010, año en el que se unió a la red social, a aglutinar a 1.200.000 seguidores en 2014, superando incluso a la cuenta de Twitter del FBI, la Oficina Federal de Investigación de Estados Unidos. “Nuestro máximo capital es la gente y ha quedado demostrado por la brutal aportación de la colaboración ciudadana”, destacó Fernández en su charla. A través de cifras e imágenes, el responsable de redes sociales de la Policía destacó los aciertos de su gestión, como la “bidireccionalidad en la comunicación”, la “utilidad” del servicio o el apostar por un lenguaje que le ha permitido acercarse a los más jóvenes, sin olvidarse de los errores cometidos, como el sorprendente consejo para esconder porros al viajar fuera de España que ofreció a un seguidor de la cuenta. “Mejor si los llevas liados y donde los perros no los detecten”, rezaba el desafortunado tuit . “Hemos conseguido liderazgo, visibilidad, reconocimiento y ser un referente en seguridad. La gloria se alcanza con esfuerzo y con riesgo”, concluyó Fernández.

El hombre más conectado

El siguiente en tomar la palabra fue el estadounidense Chris Dancy, conocido como ‘el hombre más conectado del mundo’ por las decenas de dispositivos que monitorean su cuerpo y su actividad diaria. La intervención de Dancy trató de rebatir la idea de que estar conectado –o sobreconectado- podría llegar destruir nuestra humanidad. Para ello repasó su historia vital centrándose en la relación con su madre, una mujer que quedó huérfana cuando era joven y con la que no tuvo mucho contacto durante su infancia y adolescencia por la intensa actividad laboral y académica que ella desarrolló. “Toda mi vida me he sentido huérfano y desconectado y, a los 30 años, cuando me sentía totalmente perdido, mi madre me envió tres cajas como regalo de Navidad. En ellas estaban todos los documentos, objetos o cualquier cosa importante de mis tres primeros años de vida. Lo había guardado todo”.

Según explicó Dancy, el ser humano actual utiliza decenas de aplicaciones y genera una cantidad incalculable de información y datos que, sin embargo, no controla. Así que decidió monitorizar cada uno de sus movimientos en su vida diaria, desde su estado físico general a los movimientos que realiza mientras duerme o su actividad en internet, llegando a invertir 20.000 euros para la tecnología que controla su hogar. “Los dispositivos que utilizo son baratos; el valor de la información es incalculable”, defendió Dancy, que logró perder 45 kilos gracias al control al que somete su vida diaria. “Debemos dejar de resolver problemas humanos con tecnología y empezar a resolver problemas tecnológicos con humanidad”, destacó para terminar su intervención.

Máquinas ¿humanas?

La tercera charla corrió a cargo de James Tagg, inventor por vocación que desarrolló las primeras pantallas táctiles para móviles, así como fundador de la empresa Truphone, creadora de la primera red de telefonía móvil sin fronteras internacionales. Tagg, que se definió a sí mismo no sólo como un inventor si no un apasionado de la historia de la invención, admitió que inventa porque le “molestan” ciertas cosas.

Es el caso de su último gran éxito -una tecnología móvil capaz de acoger varios números pertenecientes de distintos países en un solo terminal- cuya historia se remonta a 2001, cuando se cansó de no tener buena cobertura en su residencia y se propuso crear una tecnología que posibilitara una conexión de calidad allá donde estuviera. Tagg, que aprovechó el congreso para presentar su libro, ‘¿Ya sueñas los androides?’ dedicó su ponencia a explicar por qué el ser humano es aún el futuro y no la máquina. Para este empresario, los ordenadores nunca llegarán a sustituir a las personas por una poderosa razón. “Las máquinas no pueden ser creativas, sólo los humanos entendemos la complejidad detrás de las reglas”.

Espíritu emprendedor

El jovencísimo emprendedor Andrés Contreras fue el encargado de tomar el relevo de Tagg en el Congreso. Montó su primera empresa con 12 años y ahora, con 22, es el cofundador y CTO de SocialTech LLC., una plataforma web que posibilita a las empresas gestionar y controlar su presencia en redes sociales. Contreras centró su intervención en analizar el aún incipiente espíritu emprendedor que ha prendido mecha en España y lo comparó con el modelo americano del que él mismo bebe para motivarse.

Según destacó, el espíritu emprendedor es algo con lo que se nace pero se va perdiendo con los años, coaccionado por un sistema educativo que calificó de “ineficaz y desfasado” y por un tejido empresarial que aún no ha comprendido las ventajas de la “horizontalidad” entre jefes y empleados para fomentar la creatividad y la productividad. “El sueño de un niño español es ser futbolista, mientras que el de un niño de EE UU es crear una empresa y vendérsela a Google por 400 millones de dólares”, ilustró Contreras. Para este joven emprendedor, la clave es aprender de nuevo a “salir de la zona de confort y abrir nuevos horizontes”, no sólo lanzando a todo el mundo a emprender su propio proyecto de forma autónoma, sino también “siendo emprendedor dentro de tu propia empresa, generando valor”.

Futuro cuántico

El último ponente fue Juan Ignacio Cirac, físico español al mando de la División Teórica del Instituto Max-Planck de Óptica Cuántica en Alemania. Su ponencia trató de plantear un futuro basado en el desarrollo de las múltiples aplicaciones de la física cuántica. Según explicó, la evolución de los superordenadores -cada vez más potentes y cada vez más pequeños-, está marcada por la Ley de Moore, que predice que cada 18 meses duplican su velocidad y su capacidad de almacenar información. Una tendencia que, explicó, tiene como límite la barrera de la física cuántica, ya que una vez que se llega al tamaño del átomo “las leyes de la física dejan de funcionar de la manera en que las conocemos”. Así, señaló que los ordenadores basados en física cuántica se convertirán en “la revolución tecnológica del último siglo”. “Si consiguiéramos un ordenador formado por 300 partículas dominaríamos el mundo cuántico; sería igual a un ordenador del tamaño de todo el universo conocido”.