El consejero de Educación y Ciencia, José Luis Iglesias Riopedre, rompió ayer su mutismo de los últimos días, jornadas en las que le han llovido las críticas de sindicatos -de la pública y la concertada- y oposición a propósito de la gala que se celebrará a las seis y media de esta tarde en el Auditorio de Oviedo para conmemorar que se cumplen diez años del traspaso de las competencias educativas.
Los sindicatos y el PP han basado sus ataques en dos frentes. Por una parte, acusan al Gobierno del Principado de organizar un acto que busca réditos políticos, un «mitin-fiesta», y, por otra, critican «que se despilfarre el dinero en fastos» en plena crisis con contrataciones como la de la banda de pop catalana Sidonie, una de las más cotizadas de la escena independiente.
En su respuesta, emitida a través de un comunicado, Riopedre zanjó: «No es un acto político, ni está prevista la intervención de ninguna autoridad». Y eso, a pesar de que está confirmada la asistencia del presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, y de que el ministro, Ángel Gabilondo, también estaba invitado, aunque finalmente declinó por problemas de agenda, según confirmaron fuentes de la propia consejería.
Así, lejos de tener cualquier intencionalidad electoralista, apuntó el consejero, el acto será «un homenaje a toda la comunidad educativa asturiana» por los logros alcanzados en esta década.
«El acto enlaza temas muy importantes para nosotros: por una parte, la celebración del décimo aniversario de las transferencias educativas y, por otra, el reconocimiento de los mejores alumnos de Asturias, algo que se lleva celebrando desde hace siete años», replicó el titular de Educación y Ciencia.
«Calma y serenidad»
El consejero, con varios frentes abiertos tanto en la red de enseñanza concertada y como en la pública, lanzó además un contundente mensaje a los populares: «No debe ponerse nervioso y debe ganar en madurez. Cuando no es capaz de manejar las cosas pequeñas, va a ser difícil que pueda manejar cosas más grandes. Yo hago un llamamiento a la calma y a la serenidad para que se acepten las cosas como están».
Con homenaje a la comunidad educativa o sin él, los sindicatos Suatea, CSIF y CC OO, volvieron a criticar ayer que las competencias educativas, más que competencias, «son incompetencias». Así lo denunciaron ayer las centrales, que esta tarde se concentrarán a las puertas del Auditorio Príncipe y que desglosaron el contenido de una carta que harán llegar al ministro.
«Gabilondo debe saber cómo están las cosas en Asturias», argumentó la portavoz de Suatea, Beatriz Quirós, quien detalló carencias educativas que se han agravado en la última década, como «la falta de negociación con los representantes docentes» y cuestiones excepcionales en toda España, «como que la Consejería de Administraciones Públicas haya asumido las competencias de gestión de personal en lugar de la Educación».
El portavoz de Comisiones Obreras, Enrique Fernández, lamentó una vez más «que para un mitin-fiesta sí haya dinero, mientras que las obras de muchos centros educativos están paradas y mientras que las iniciativas que presentan se paralizan por falta de recursos».
También el representante de CSIF, Gerardo Domenech, denunció que «la educación ha dejado de ser una prioridad para el Ejecutivo regional» a la luz de los «recortes que se producen día tras día».
Los sindicatos avanzaron además que emprenderán acciones legales contra la contestada Ley de Evaluación, que, defienden, deber ser declarada «anticonstitucional».