«Defenderé la continuidad de mi proyecto, para que no se den pasos atrás, como candidato a miembro del Pleno de la Cámara». Luis Arias de Velasco reconoció ayer que aspira a estar entre los representantes empresariales encargados de elegir al presidente cameral. En cambio, evitó confirmar si se presentará de nuevo como cabeza de lista, «por respeto a los plazos marcados en el proceso electoral», aunque sí dejó claro que «mi decisión está tomada y es firme».
Sobre la empresa a la que dará voz y voto en este proceso electoral, tampoco fue demasiado explícito. «Me reservo el epígrafe. Me presentaré en representación de una sociedad o empresa con la que mantenga una vinculación más que suficiente y que me otorgue la confianza necesaria», expuso. En este mandato a punto de concluir, Arias de Velasco representó a la empresa Tramastur, que tiene como administradora única a Ana Menéndez, vicepresidenta cuarta y ex responsable de la Unión de Comerciantes. La misma persona que acaba de dejar la directiva de la asociación de los minoristas tras negarle ésta su apoyo a Arias de Velasco.
El actual presidente de la Cámara defendió ayer los logros de su gestión al frente de la entidad y aprovechó el acto, en el que estuvo arropado por sus cuatro vicepresidentes, para lanzar varios mensajes a Félix Baragaño, hasta ahora único candidato oficial a la presidencia de la institución. «Represento un proyecto con el que me siento plenamente comprometido e identificado, y desde cualquiera que sea mi posición voy a dedicar mis esfuerzos a culminarlo», advirtió. Luis Arias admitió que le preocupa especialmente que el proceso de transformación de estos cuatro años pueda volverse «reversible». Y dentro de esos temores, también alertó de que el desembarco del equipo de Baragaño -sin mencionar nunca al candidato- puede apartar a la Cámara de Comercio de su principal objetivo, que es prestar cada vez más y mejores servicios a las empresas. En ese sentido, advirtió del riesgo de que alguien utilice la institución «para satisfacer vanidades personales» e, incluso, de que ésta «pierda su independencia como órgano empresarial».
Percepción diferente
Respecto a las dudas legales de que Arias de Velasco pueda presentarse a la reelección, recogidas en un escrito remitido a la junta electoral por Félix Baragaño, indicó que este es un asunto sobre el que «responderá» en su momento el órgano encargado de velar por la limpieza de los comicios. Y en cuanto a la voluntad de cambio que Baragaño dice notar en la sociedad, el actual presidente replicó que «yo percibo que el comité ejecutivo me ha pedido públicamente, por unanimidad, que continúe un segundo mandato». Arias de Velasco dijo, además, no tener costumbre de hablar sobre conversaciones privadas al ser preguntado si era cierto que había ofrecido al empresario metalúrgico y ex presidente del Gijón Baloncesto formar parte de una candidatura conjunta. «Además de candidatura me gustaría que hubiera programa», añadió, en referencia al único postulante oficial.
Para aquellos que cuestionan los apoyos públicos del ex publicitario y profesor universitario, afirmó que durante su mandato las relaciones con el Ayuntamiento y el Principado han sido «respetuosas, independientes y magníficas, con una colaboración bidireccional satisfactoria».
En su repaso de la gestión cameral, Arias destacó la multiplicación de programas, el aumento de los ingresos camerales hasta equipararlos con los feriales, el incremento de la participación en las antenas de Carreño y Langreo, así como iniciativas como el plan director y Gesferia (pendiente de ajustes técnicos para su materialización). También puso de relieve el esfuerzo de reordenación laboral y reestructuración hasta llegar a la presente «pacificación total», el incremento del patrimonio cameral y la obtención de un beneficio acumulado de 200.000 euros.