La crisis se ha cebado con todos los sectores económicos y los autónomos no han sido ajenos tampoco a ella. 2009 concluyó en Avilés con 114 afiliados menos al Régimen Especial de Trabajo Autónomo (RETA) de la Seguridad Social, hasta situar el número de autónomos por debajo de los 4.500, una cifra que no se conocía desde hace años.
El ritmo de pérdida de empleo autónomo ha sido constante durante todo el año 2009 en la ciudad, aunque en algunos meses del año pasado el número de altas en este régimen especial superó a las bajas y se produjeron entonces ligeras subidas, en todo el ejercicio en ningún momento se logró superar la barrera de los 4.600 autónomos con los que comenzó el año.
Concretamente, en enero de 2009 había en Avilés 4.612 afiliadas a este régimen de la Seguridad Social y a 1 de enero de 2010 la cifra se había quedado en 4.498. Son datos negativos, pero también hay que decir que notablemente alejados de otros datos que se manejan en otras ciudades españolas o incluso asturianas.
Los últimos datos de la Organización de Profesionales y Autónomos de España señalan que durante el pasado año, más de 1.500 autónomos cerraron su negocio cada día, ya que en el conjunto de España el número de bajas del Régimen Especial de la Seguridad Social superó claramente las 550.000, mientras que las altas se quedaron en 414.739, lo que dejó la cifra de autónomos en todo el territorio español al finalizar el año en 3.165.507.
Por tanto, la caída del número de autónomos en Avilés (-3,1%) es menos acentuada que en el conjunto de España, donde la bajada rondó el 5%. Este porcentaje, en Asturias, en donde de 82.052 parados se pasó a 79.521, se sitúa en los mismos niveles que en Avilés.
La reducción de los autónomos en la ciudad se produjo con cuentagotas. De los 4.612 afiliados a este régimen en la Seguridad Social que había en enero, se pasó a 4.600 en febrero y a 4.586 en marzo. Abril fue uno de los meses de 2009 en donde en Avilés se produjeron más altas que bajas y de nuevo la cifra de autónomos se situó muy cercana a los 4.600, concretamente 4.592 afiliados.
En mayo se perdieron catorce autónomos y en junio se sumaron tres más a los del mes anterior y había 4.581 afiliados. A partir de junio no hubo ningún mes más en el que aumentasen las cifras y, de hecho, entre junio y julio se produce una de las pérdidas más acentuadas del año, con 28 autónomos menos inscritos en la ciudad.
En agosto y en septiembre los números no se movieron de los 4.550 y en octubre sólo se perdieron nueve afiliados a este régimen especial, cifra todavía menor en noviembre, con seis menos. Fue entre este mes y diciembre de 2009 cuando se produjo el mayor problema, cuando más trabajadores autónomos tuvieron que cerrar su empresa y los datos de nuevas afiliaciones no pudieron evitar que la caída fuera importante pasando de los 4.535 afiliados a los 4.498, 37 autónomos menos.
Las asociaciones profesionales están alarmadas ante estos datos, que aunque son inferiores a los que se produjeron en 2008, son significativos. La principal causa del cierre de estas empresas es la falta de liquidez, según indicó a este periódico el presidente nacional de la Organización de Profesionales y Autónomos, Camilo Abiétar. «En este sentido nuestra organización demanda celeridad y eficiencia en la gestión de las líneas ICO para 2010», señaló. En su opinión la gestión en 2009 no ha sido todo lo eficiente que debería.
Añadió que «no debemos olvidar que los autónomos necesitan liquidez para poder mantener sus negocios y crear empleo. Son la base de la economía y, por ello, demandamos apoyo y solicitamos al Gobierno que presionen a las entidades bancarias para que las líneas ICO lleguen al autónomo, y lo hagan pronto y de manera eficaz».