Los vecinos de la población de Zeluán están alerta. Las obras de construcción del colector industrial han llegado a la inmediación de sus viviendas y no están dispuestos a que sigan adelante si no se atienden sus alegaciones. A finales de la pasada semana impidieron el paso de las máquinas excavadoras que deben abrir la carretera y aseguran que seguirán paralizando el proyecto hasta que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) modifique parte del trazado y desplace la tubería hacia una de las márgenes de la citada carretera.
Según relató a este periódico una portavoz de la Asociación de Vecinos Enlaze, su reivindicación se remonta al año 2005, fecha en la que se dio a conocer el proyecto de construcción del colector industrial que recogerá las aguas residuales de las empresas de la margen derecha de la ría, desde Tabaza hasta la depuradora de Maqua.
El trazado de la tubería coincidía al pasar por el poblado de Zeluán con la actual carretera interior, algo que no gustó a los vecinos. «Lo marcaron por la calle principal que cruza junto a las viviendas y nosotros defendemos que pase por el playón que va junto a la esquina del parque», defienden. Así lo hicieron desde 2005 ante las administraciones mediante una serie de alegaciones que no fueron atendidas por la Confederación.
Según la asociación vecinal, el desvío del trazado no supondría ningún efecto negativo en el entorno protegido de Zeluán. «Por ahí ya pasa el saneamiento de aguas fecales de Avilés, el saneamiento de la Autoridad Portuaria y el desagüe de la charca de Zeluán», asegura una portavoz de Enlaze. Además, esgrimen informes que han presentado «al Principado, pero la viceconsejera de Medio Ambiente, Belén Fernández, aunque está de acuerdo, dice que es una obra del ministerio. Esther Vigón, delegada de Biodiversidad, también lo aprueba, pero es la Confederación quien tiene que dar el visto bueno».
Enlaze también incluye en esa lista de colectivos que apoyan el cambio de trazado «al grupo ecologista Mavea, porque en un principio se había pensado que en ese playón había plantas autóctonas, pero se hizo un estudio y se comprobó que no es así».
Sin acuerdo
La Confederación Hidrográfica del Cantábrico sigue, en cambio, en su postura inicial de no modificar el proyecto, que está en su fase final camino de la depuradora de Maqua. Según respondió ayer este organismo a preguntas de LA VOZ sobre la petición vecinal, «se trata de un proyecto que ha superado todos los trámites administrativos requeridos, entre los que se encuentra la tramitación ambiental y el periodo de información pública, en el que se recogieron y atendieron en su día todas las alegaciones presentadas. Por tanto, modificar el trazado no es una opción que se vaya a considerar».
En ese ambiente de desacuerdo, el conflicto con los vecinos mantiene paradas las obras. Al menos las de apertura de la correspondiente zanja en la carretera para insertar la tubería del colector industrial. Los operarios de la empresa adjudicataria trabajaron ayer en el entorno, pero no se aproximaron a la zona en la que estaban levantando el asfalto, hasta que la oposición vecinal les obligó la pasada semana a retirarse unos metros.
Una representación de la asociación de vecinos Enlaze se reunirá esta mañana con miembros de la CHC, con el objetivo de defender un nuevo trazado que se desplace desde la carretera a una de las márgenes. En cualquier caso, los vecinos confirmaron ayer que seguirán vigilando las obras para impedir que las máquinas excavadoras continúen abriendo la polémica zanja.
El colector industrial es, junto con el emisario submarino de Xagó, la última gran obra del saneamiento integral de la ría de Avilés que resta por acometer. De esta tubería, con 17,5 kilómetros de longitud, sólo restan por ejecutar aproximadamente 800 metros. La previsión es que las obras finalicen a lo largo de este año, siempre que no haya retrasos.