Ayuntamiento y Confederación Hidrográfica del Cantábrico prometieron que el proyecto constructivo y la obra de la depuradora del Este en terrenos de El Pisón se sacarían a licitación nada más comenzar el año y la realidad es que ya es febrero y que la actuación sigue en punto muerto, varada en trámites administrativos que dependen en exclusiva de la Dirección General del Agua del Ministerio de Medio Ambiente. Sólo se conoce ya desde hace meses el precio de licitación conjunto: 51.321.493 euros, que saldrán íntegros de ese departamento ministerial, liberando de cargas financieras a la Confederación que, no obstante, asumirá la dirección de unos trabajos que parece poco probable que comiencen antes de 2011 ¿Y para cuándo la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE)? Desde el gabinete de prensa de la ministra Elena Espinosa se afirma que aún se desconoce y, además, piden «paciencia» ante el «funcionamiento esclerotizado» de la Administración del Estado. Este último trámite administrativo previo a la contratación de las obras acumula aproximadamente un año de retraso sobre el calendario previsto por la CHC.
Pendiente desde 1991
La depuradora del Este es la última gran infraestructura que queda pendiente para completar el Plan Integral de Saneamiento firmado en 1991. En virtud de ese plan, la red local quedó dividida en dos cuencas diferenciadas. La actual planta de pretratamiento de aguas residuales de El Pisón y el emisario submarino de Peñarrubia fueron construidos con la previsión de que su función se completaría con el trabajo de esta instalación, que atenderá las aguas residuales de una de las dos mitades del concejo.
Los importantes retrasos acumulados por muchas de las piezas que conformaban este gran puzzle subterráneo de la ciudad hicieron que ya en 1999 se reajustaran los plazos, fijándose entonces el horizonte de 2005 como fecha tope para tener completa la red. Pero, finalmente, sólo dio a tiempo a que ese año se pusiera en funcionamiento la depuradora del Oeste, ubicada en La Reguerona, a orillas de la ría de Aboño, que alivia las aguas residuales de toda esa zona de Gijón -a través del colector que la une con la planta de pretratamiento de El Musel- y Carreño.
Dos años de trabajos
Desde entonces, todo ha discurrido muy lentamente para el proyecto de la estación depuradora de la zona Este e incluso en algún momento se llegó a pensar en la posibilidad de prescindir de ella y concentrar todas las aguas residuales en la zona Oeste. Una vez que se decidió construirla, las sucesivas previsiones de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico sobre el inicio de las obras han ido fallando una tras otra. Se habló de finales de 2008 y de finales de 2009, y ahora tampoco parece probable que arranquen los trabajos en los últimos meses de 2010, si bien la Administración central no lo descarta al 100%. Como quiera que la construcción se prolongará aproximadamente durante dos años, la futura planta no podrá entrar en servicio en ningún caso antes de 2013.
La explicación que se da desde el ente dependiente del Ministerio de Medio Ambiente para justificar tanta demora está en la propia problemática de las infraestructuras de saneamiento. «Conllevan una tramitación muy larga, dada su complejidad y las exigencias en materia de normativa medioambiental que tiene que cumplir», justificó en su momento Jorge Marquínez.
La Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable para el anteproyecto se emitió el pasado mes de julio. Un perito judicial, recientemente, ha dado la razón los vecinos de El Pisón en su rechazo a la ubicación de la estación depuradora en aquella zona.