El estudio de impacto ambiental para el proyecto de construcción de la pasarela peatonal prevista en la margen izquierda de la ría del Sella está prácticamente terminado. La empresa contratada por el promotor de la obra, el Ayuntamiento de Ribadesella, para su redacción es Ingeniería Imedio. Concluido el estudio relativo a la fauna predominante en la ría, la semana pasada sólo estaba pendiente el estudio botánico. «Nos lo remitirán en breve ya que no ven grandes problemas pues el impacto que la pasarela causará en la ría es mínimo o nulo», dijo el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento riosellano, Francisco Vázquez. Una vez redactado este documento, comenzará su periplo por las administraciones competentes y colectivos interesados en la materia. De hecho, la Dirección General de Calidad Ambiental del Principado de Asturias solicitó ayer copia del proyecto, tanto en papel como en documento digital (20 reproduciones) para comenzar el período de consultas ambientales.
La actuación consiste en la construcción de una senda peatonal a lo largo de la avenida de Tito Bustillo en el talud de la carretera local que bordea la margen izquierda de la ría del Sella. Dado que el lugar de intervención cuenta con alto valor paisajístico, se ha proyectado una pasarela de madera que permita mejorar ambientalmente el borde de la ría. Mantendrá una anchura constante de dos metros y transcurrirá volada sobre el agua. También contará con tres observatorios de aves concebidos como unas cajas con una forma singular de planta trapezoidal y de estructura palafítica sobre la ribera del río. La actuación se financiará con cargo al Plan A del Principado de Asturias, por lo que la obra deberá quedar certificada antes de que finalice el año, de ahí la urgencia en la tramitación ambiental del proyecto. Entre otras cosas, también permitirá ampliar el número de plazas de aparcamiento existentes a lo largo de la mencionada calle.
En un principio, el Ayuntamiento confiaba en que no sería necesario someter la actuación a los trámites ambientales, pero finalmente éstos sí han sido exigidos desde la Consejería de Medio Ambiente. Tanto el alcalde como el concejal de Urbanismo mantienen que no habrá problema con los plazos.