El Hotel Luzana de Avilés registró en la tarde de ayer un lleno a rebosar con motivo de la entrega de premios del Campeonato de Asturias de Pinchos y Tapas. La ocasión era propicia para captar el pulso a una variedad gastronómica que, en palabras de Eduardo Méndez Riestra, presidente de la Academia Asturiana de Gastronomía «es emblema de una forma de degustar la cocina española que se ha hecho un referente en todo el mundo».
Esta tercera edición ha contado con una elevada cifra de participantes: 168 locales de hostelería de casi toda Asturias, una tasa que para Iván de la Plata, organizador del evento y director de la empresa Fenicia, «nos sitúa a la cabeza de España en esta variedad gastronómica, con una ventaja de 80 establecimientos por encima de la comunidad más aproximada». La atracción de público ha sido también una constante, con locales que han alcanzado el despacho de 2.000 pinchos en Gijón, 1.800 en Avilés, 1.600 en Oviedo u 800 en Mieres, según refirió De la Plata.
En cuanto a los ganadores, se ha alzado con la 'Picona de oro' el Restaurante Blanco, de Cangas del Narcea, con su 'Trufa de chosco'. Su creador, el cocinero Pepe Ron, se manifestó «mucho más que satisfecho con este galardón», habida cuenta de que en la convocatoria del certamen de 2008 quedó segundo y en la de 2009, quinto. La tapa ganadora, explica el chef, «bebe de la tradición cárnica de la comarca de Cangas, Tineo y Allande». Su dificultad estriba «en la fritura, que requiere precisión en el punto y a la hora de introducir la yema de huevo en la albóndiga de carne». El resultado lo define como «una explosión de sabor en la boca, a lo que contribuye la tempura con fondue que acompaña el núcleo de chosco, que es la base en torno a la cual gira este plato», según explica el cocinero cangués.
El segundo clasificado, merecedor de la 'Picona de plata', ha sido La Taberna del Zurdo, de Oviedo, con una 'Minichuleta de ternera Royal'. Su autor, Rodrigo Roza, resaltó «la sencillez a la hora de elaborar esta tapa, dando prioridad a los ingredientes y a la salsa de acompañamiento», cualidades que revierten «en un sabor intenso y rico, aumentado por la guarnición de foie, que es parte sustancial de su esencia».
En tercer lugar, la 'Picona de bronce' ha recaído en José María Puente, cocinero de la muy peculiar Casa de Comidas y Risas Pepitas, de Siero. Su 'Milhoja de manitas, morcilla y foie' también insiste «en la sencillez como guía de confección», con la particularidad de ser «la versión mínima de un plato de nuestra carta, al que reducimos el tamaño y unimos una base de galleta para hacerlo manejable en la barra, propio de las tapas».
Las menciones especiales, fuera de la lista de finalistas, han recaído en Blanco, de Navia (esencia asturiana); Entrevinos, de Oviedo (armonización con cerveza); El Txoko de la Posada, de Avilés (ternera asturiana) y Café Gaudí, de Gijón (aceptación popular).